Unos 8.000 conductores apostaron por el gas para sus coches en 2017

Aunque en algunos pañises europeos, como por ejemplo en Italia, el Autogás es un combustible muy extendido, en España comienza a dar sus primeros pero importantes pasos para convertirse en un combustible alternativo, menos contamiante que la gasolina y el diésel. Según el Clúster Autogas. el GLP usado como carburante de automoción, vive un momento álgido en España.

Los datos provisionales de matriculaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT) arrojan 3840 nuevos vehículos de Autogas, de los que un 41,84% se matricularon en la Comunidad de Madrid y un 18,67% en Cataluña, que vienen a sumarse a los cerca de 50.000 que ya circulaban por España.

El reconocimiento que supone la categorización de la DGT de los vehículos Autogas como ECO y la apuesta por el Autogas del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, que a través de los planes Movea y Movalt ha subvencionado la adquisición de vehículos nuevos Autogas, ha contribuido positivamente a la consecución de estas cifras. El recién agotado Plan Movalt ha permitido la matriculación de más de 800 vehículos Autogas.

Las empresas privadas, interesadas en disponer de flotas de vehículos medioambiental y económicamente sostenibles, con amplia autonomía y una red de repostaje extensa, han encabezado las solicitudes del Plan Movalt. No en vano, los vehículos Autogas aseguran ahorros en combustible de hasta un 40%, ya que el precio del Autogas es, de media, un 50% inferior al de los carburantes tradicionales.

El grueso de solicitantes de las ayudas, más de un 35%, se ha concentrado en la Comunidad de Madrid, donde la posibilidad de circular de los vehículos Autogas en caso de escenario de alta contaminación ha impulsado el interés por el carburante alternativo más extendido del mundo. A esta le han seguido Cataluña, con un 17,22% de las peticiones, y la Comunidad Valenciana, con un 15,44%.

La adquisición de vehículos nuevos ha venido discurriendo en paralelo a las adaptaciones de vehículos de gasolina, que a cierre de este añoalcanzarán las 4.000 unidades, lo que supone un crecimiento de un 300% sobre el año anterior.

El consumo del carburante también presenta cifras positivas, ya que en octubre ha marcado un crecimiento histórico de un 13%. Este incremento se produce después de que los integrantes de la Asociación de Operadores de GLP (AOGLP) hayan llevado a cabo un importante proyecto de ampliación de la red de puntos de repostaje de Autogas por la geografía nacional, rebasando en la actualidad las 550 estaciones de servicio, un número capaz de abastecer en cinco veces la demanda actual de Autogas.

El Autogas juega un papel clave para la consecución de las metas medioambientales nacionales y europeas: las casi nulas emisiones de partículas y de dióxidos de nitrógeno y las bajas emisiones de CO2 de los vehículos Autogas garantizan el cumplimiento de dichas exigencias.

Fruto de este respeto por el medio ambiente, los coches de Autogas pueden circular sin restricciones en las ciudades donde se activen protocolos por alta contaminación y disfrutar de bonificaciones en aparcamientos, peajes y el Impuesto de Tracción Mecánica en numerosos ayuntamientos, además de acceso prioritario a carriles BUS VAO.

Fuente: abc.es

 

Por qué los coches de gas son mucho más rentables que los de gasolina

Una nueva alternativa a la gasolina y el gasóleo tradicionales. La aplicación de gases en automoción no es nueva, pero la evolución de la tecnología está mejorando sus resultados y aumentando el atractivo de esta solución, al mismo tiempo que bajan los precios. Básicamente, se pueden elegir entre dos opciones: GLP o gas licuado de petróleo (o Autogás, que es como se llama en las estaciones de servicio que lo ofrecen), y GNC o gas natural comprimido. Y aunque cada una presenta sus pros y contras, la mejor noticia es que ambas permiten reducir los costes de uso y también las emisiones contaminantes.

El ahorro, económico y ambiental, resulta apreciable. El litro de GLP cuesta 0,60 euros, la mitad que el de gasolina, mientras que cada kilo de GNC ronda los 0,90 euros. Así, moverse a gas ayuda al bolsillo, especialmente si es GLP. Del lado de la ecología, en cambio, el resultado es distinto, porque se impone el GNC con claridad: rebaja las emisiones de CO2 del orden de un 25% frente a la gasolina (12% el GLP) y, sobre todo, hasta un 85% los óxidos de nitrógeno (NOx) respecto al gasóleo.

Un Seat León, disponible con variantes de gasolina, diésel y GNC, permite establecer comparaciones. El de gasolina emite 114 g/km de CO2 y 25,7 mg/km de NOx, y el diésel, 105 y 44,5. Pero el de gas natural los mejora con sus 96 g/km de CO2 y 10,7 mg/km de NOx.A modo de referencia, un Ford Focus de GLP emite 19,3 mg/km de NOx. Los coches a gas funcionan igual que los normales, porque lo único que cambia es que incluyen dos depósitos (el segundo para el gas) y dos sistemas de inyección en el motor. Aunque si en los modelos de GLP el conductor decide con qué circular accionando un botón, en los de GNC el coche rodará siempre con gas natural y solo recurrirá a la gasolina cuando se agote, de forma automática.

Los precios han bajado frente a los de hace una década, y varios fabricantes ofrecen además incentivos que refuerzan su competitividad, ofreciendo, por ejemplo, rebajas que equiparan sus tarifas a las de los vehículos de gasolina. El aumento de peso y la pérdida de la rueda de recambio, por su parte, son las pegas principales. Y, en función del tamaño de los depósitos, el maletero podría perder también capacidad.

AYUDAS DE 2.500 EUROS

El Gobierno reactivó el pasado noviembre su plan de ayudas paraincentivar la adquisición de vehículos de energía alternativa, como eléctricos, híbridos enchufables y de gas, entre otros. El presupuesto total de las subvenciones es de 20 millones de euros y el plan estará vigente hasta el 30 de junio de 2018 o hasta que se agoten los fondos. El Plan Movalt, acrónimo de movilidad alternativa, beneficia de manera diferente a los compradores de cada tecnología.

En el caso del gas, los conductores de coches que funcionen con GLP (gas licuado de petróleo o Autogás) recibirán 500 euros más otros 1.000 del concesionario para vehículos que no superen un precio de 11.000 euros (sin impuestos). Si el modelo tiene un precio superior, de hasta 25.000 euros (de nuevo antes de impuestos), la cuantía subirá a 1.000 euros, más los otros 1.000 del concesionario.

Estas cifras son superiores en el caso de vehículos que se muevan con GNC (gas natural comprimido). Y es que alcanzan los 2.500 euros, más los 1.000 de la concesión, siempre que la tarifa de compra (sin impuestos) no pase de 25.000 euros. El Movalt no requiere achatarrar ningún vehículo, pero exige una serie de condiciones para poder ser beneficiario, como que el coche adquirido debe ser nuevo, o tener como máximo nueve meses de antigüedad, y estar matriculado por primera vez en España. Además, el solicitante debe acreditar que está al corriente de pago con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.

VENTAS EN ASCENSO

Al contrario de lo que sucede en el resto de Europa, el uso de gas como combustible en España es una alternativa muy reciente. Pero, al igual que sucede en otros países, registra una clara y rápida revolución al alza, especialmente porque los fabricantes están reduciendo sus tarifas para equipararlas a las de los modelos de gasolina, y también porque la demonización del diésel los ha convertido en una nueva alternativa para reducir los consumos y emisiones.

En todo el mundo son más de 25 millones los vehículos que se mueven con algún tipo de gas (casi la mitad de ellos en Europa), según datos de la sociedad gasística CFBP. Los de GLP han subido un 40% en los últimos seis años, y los de GNC empiezan a despegar. En España, mientras que descendían las entregas de vehículos de gasóleo (del 52,7% al 44,6% de enero a octubre de este año), los de gas crecían en torno al 160%, tanto los de GLP como los de GNC.

De enero a octubre de 2016 se vendieron 974 vehículos de GLP y 332 de GNC, pero en el mismo periodo de 2017 las matriculaciones se han disparado, sumando 2.528 unidades de GLP y 865 de GNC, como reflejan las estadísticas de Anfac, la asociación nacional de fabricantes, y Gasnam, la que engloba a las empresas de gas natural vehicular. En España, el parque móvil de modelos de GLP ronda los 50.000 vehículos y los 7.000 el de GNC.

EL REPOSTAJE

Igual pero diferente. Rellenar un coche de gas un proceso muy similar al que hay que hacer con uno de gasolina y gasóleo. El protocolo es un poco más lento, pero también más limpio, porque no produce olores ni mancha las manos. El GLP está disponible como una manguera más en varias estaciones de servicio (Repsol, Cepsa…), mientras que el GNC dispone de surtidores propios fuera de los puntos de repostaje habituales.

Y esta es una de las ventajas del gas licuado de petróleo: hoy en día hay unos 500 puntos de abastecimiento, frente a los 70 de GNC. Sin embargo, no todo son ventajas para el GLP, porque la operación de llenado es más engorrosa (requiere un extensor que hay que enroscar y desenroscar para poder conectar la pistola de carga) y también cunde menos, porque con cada litro se recorren menos kilómetros que con cada kilo de gas natural comprimido.

LIBRE ACCESO

Los modelos de GLP y GNC se clasifican por la Dirección General de Tráfico (DGT) como ECO, y reciben la etiqueta correspondiente, que es la que les habilita para entrar en los centros urbanos y les permite sortear, llegado el caso, la división de matrículas pares e impares que se utiliza como filtro adicional. Y es un aspecto importante, porque aparte de que los vehículos a gas garantizan la movilidad, sortean las posibles multas: en Madrid, por ejemplo, transitar con un automóvil no permitido acarrea una infracción de 90 euros.

Tampoco pagan impuesto de matriculación, y obtienen beneficios adicionales en las zonas de estacionamiento regulado, como un 50% de descuento en Madrid. Además, los vehículos de GNC (no los de GLP) cuentan asimismo con un bono regalo de 200 euros de Gas Natural (la compañía) que daría para recorrer unos 6.000 kilómetros, cerca de cinco meses de uso sin coste.

Fuente: elpais.com

 

¡Gasmocion les desea feliz navidad!

 

Desde Gasmocion les remitimos nuestros mejores deseos en estas fiestas y en el nuevo año que va a comenzar.

Esperamos que 2018 venga repleto de felicidad, salud y trabajo.

¡Feliz navidad!

 

 

 

Etiquetas de la DGT: ¿es obligatorio llevarlas? ¿Legalmente pueden multarnos?

La polémica en torno a las etiquetas ecológicas de la DGT está servida, sin duda. Y los conductores necesitan respuestas. En las últimas semanas, el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado multas por la imposibilidad de circular en próximos protocolos anticontaminación a coches sin etiqueta medioambiental de la DGT. Asimismo, la Dirección General de Tráficoinsiste en que no es obligatorio llevarla, pero sí recomienda su colocación y, para aquellas personas que aún no la tengan, comprarla para una mejor identificación. La DGT ya no va a mandar más etiquetas, así que desde ahora, quien la quiera tendrá que acudir a Correos y pagar por ella 5 euros.

En la web de la DGT puedes conocer qué etiqueta le corresponde a tu coche. Ante estos acontecimientos, nos preguntamos: ¿Puede legalmente multarme la DGT o un Ayuntamiento por no llevar la etiqueta en mi coche? ¿Es obligatorio tenerla? El departamento jurídico deLegálitas nos responde.

La Ley de Tráfico y Seguridad Vial otorga al Ministerio del Interior y a las Comunidades Autónomas que tienen atribuidas competencias al respecto (País Vasco y Cataluña) la competencia para restringir la circulación o el acceso a carreteras o tramos de ellas, de determinados vehículos, por motivos medioambientales. La misma competencia es otorgada a los municipios para regular y acordar la restricción o el acceso a las vías urbanas.

Como consecuencia del Plan Nacional de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera y para la regulación de las competencias citadas, se acuerda clasificar los vehículos en el Registro de Vehículos de la Dirección General de Tráfico en función de sus emisiones y para la identificación de los mismos se aprueban los correspondientes adhesivos. Así, se crean 4 categorías de vehículos, quedando, el resto, fuera de dichas categorías. Estas categorías son:

  • 0 (Cero) emisiones (distintivo azul): vehículos eléctricos de batería (BEV), vehículo eléctrico de autonomía extendida (REEV), vehículo eléctrico híbrido enchufable (PHEV) con una autonomía mínima de 40 kilómetros o vehículos de pila de combustible.
  • ECO (distintivo mitad verde, mitad azul): vehículos híbridos enchufables con autonomía de menos de 40 km, híbridos no enchufables (HEV) y vehículos propulsados por gas natural (GNC y GNL) y Gas Licuado del Petróleo (GLP).
  • C (distintivo Verde): Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014. Será también para los vehículos de más de ocho plazas y de transporte de mercancías, tanto de gasolina como diésel, matriculados a partir de 2014.
  • B (distintivo Amarillo): Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006. Vehículos de más de 8 plazas y de transporte de mercancías tanto de gasolina como de diésel matriculados a partir de 2005.

La colocación del distintivo es voluntaria, no es obligatoria, si bien, es recomendable, que se adhiera en el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero (en los vehículos que le tienen) o en cualquier parte visible en el resto de vehículos, facilitando, así, la rápida identificación de los vehículos menos contaminantes.

Efectivamente, si bien, en el inicio de la campaña promocional la Dirección General de Tráfico ha enviado, gratuitamente, el distintivo correspondiente a una parte de los propietarios de vehículos, pero, en estos momentos, se ha dado por finalizada dicha campaña y se han puesto a la venta, al precio de 5 euros, en las oficinas de Correos.

Por lo que respecta a la pregunta planteada sobre Barcelona, lo que se ha establecido, es que, a partir del 1 de diciembre, en la zona de bajas emisiones incluida dentro de las rondas de Barcelona, y, que incluye la capital (excepto los barrios de Collserola, la zona industrial de la Zona Franca y las propias rondas), casi todos los barrios de L´Hospitalet de Llobregat y de Sant Adrià de Besòs, y los barrios de Cornellà y Esplugues de Llobregat, que se encuentran en el interior del perímetro de las rondas, cuando la Generalitat declare un episodio de contaminación, no podrán circular, en dicho perímetro, y, en las horas que se señalen, los vehículos no catalogados bajo el epígrafe de los diferentes distintivos: es decir, los que sean de gasolina anteriores al año 2000, los Diesel anteriores al 2006 y las furgonetas anteriores a 1997.

Por tanto, en conclusión, no es que se vaya a denunciar a los vehículos que no lleven colocado el distintivo, si no, que, se denunciará a aquellos vehículos que, por su antigüedad, y, por tanto, por sus emisiones, no tienen derecho a uno de los distintivos aprobados, cuando circulen por el interior del perímetro de las rondas, en aquellos días de máxima contaminación que deberá ser declarada por la Generalitat.

No obstante, siempre hay que estar muy atentos a las limitaciones que se establezcan en cada estado, escenario o protocolo de restricción, porque, por ejemplo, si la restricción afectase a todos los vehículos, a excepción de los de cero emisiones (último escenario de los fijados en el protocolo habido en Madrid capital) eso supondría que el resto de vehículos, incluso los que tuviesen otro tipo de catalogación (ECO, C o B), podrían ser denunciados en caso de incumplir la restricción.

Fuente: autopista.es

 

Por qué el Seat León de gas natural (GNC) es el coche híbrido más rentable

El mestizaje suma, también en el automóvil. Las nuevas mecánicas híbridas, que combinan varios motores o combustibles, pueden reducir el consumo, las emisiones o las dos cosas a la vez. Y serán una de las tendencias de esta industria en los próximos años, al menos mientras dure la transición hacia la total electrificación.

En esta prueba se enfrentan cuatro modelos híbridos. Dos son clásicos, Hyundai Ioniq y Toyota Prius, y tienen dos motores, uno de gasolina y otro eléctrico. Y los otros dos son híbridos bicombustible y llevan un motor de gasolina que puede funcionar también con gas: Seat León ST GNC (gas natural comprimido) y Opel Mokka X GLP(gas licuado de petróleo). Todos disfrutan las ventajas del distintivo ECO de la Dirección General de Tráfico, que permite circular en días de alerta medioambiental, aunque no pueden aparcar en la calle: este privilegio está reservado a los eléctricos puros e híbridos enchufables.

Se impone el Seat, que tiene el precio más asequible, gracias a los descuentos de la marca y al Plan Movalt de incentivos que acaba de lanzar el Gobierno para vehículos de energías alternativas. El León de GNC se beneficia de un precio de combustible muy económico que reduce al mínimo su coste de uso, unos 4,5 euros cada 100 kilómetros. Y aunque la red de estaciones de GNC es aún limitada, cubre ya casi toda España, y como tiene dos depósitos, el de gasolina (50 litros) y el de GNC, cuando se acaba el gas puede seguir con la gasolina y ofrece más de 1.000 kilómetros de autonomía. El Seat León TGi (GNC) se vende en carrocerías 5 puertas y ST o familiar (desde 13.610 y 14.620 euros).

El Hyundai Ioniq es segundo. Se trata de un híbrido clásico de gasolina con un motor eléctrico de apoyo y unas baterías que se recargan en marcha, por ejemplo al frenar, y ayudan a consumir menos. Apenas recorre unos cientos de metros seguidos con las pilas, pero como se recuperan enseguida, son suficientes para lograr consumos urbanos imbatibles, unos 5,5 litros. Además, lleva un buen cambio automático para sacarle partido, es el más rápido en carretera y tiene la mejor garantía: cinco años. Y se vende a un precio competitivo: desde 22.100 euros.

El Toyota Prius es tercero y, aunque incluye tecnologías sofisticadas para optimizar la eficiencia y el equipo de serie más completo, le penaliza el precio, 29.900 euros, muy superior al de sus rivales. Así, en ciudad no hay quien le supere: apenas gasta cinco litros. Pero al no llevar cambio de marchas, solo un sistema similar al de los escúteres, pierde terreno en carretera y se muestra algo perezoso, tanto en subidas como sobre todo al adelantar.

El Opel Mokka X tiene un precio mucho más asequible: desde 20.934 euros (ayudas incluidas). Se trata de un SUV moderno que permite elegir el combustible. Y como el GLP cuesta la mitad que la gasolina, aunque gasta más en litros, ofrece un coste de uso por kilómetro similar al de los híbridos clásicos: unos siete euros cada 100 kilómetros. En cambio, le perjudica la habitabilidad, porque tiene un interior y un maletero algo más pequeños.

Fuente: motor.elpais.com

 

El Principado de Asturias cuenta ya con catorce estaciones de servicio con AutoGas GLP

El AutoGas o GLP (Gas Licuado de Petróleo) de automoción destaca como el combustible alternativo más utilizado en el mundo, con 25 millones de vehículos, de los que 15 millones circulan en Europa, más de 50.000 en España y casi 700 en Asturias.

Son vehículos similares a los propulsados por carburantes tradicionales, ya que el AutoGas se emplea con motores de gasolina. Tienen la misma tecnología, las mismas prestaciones y los mismos tiempos de repostaje que los vehículos convencionales, sin embargo la conducción es más suave, silenciosa y sin vibraciones, y reduciendo al mismo tiempo las emisiones casi por completo.

Existen más de 550 estaciones de servicio con AutoGas en España, de las que 14 están en Asturias. Una red de suministro que permite cruzar el país de punta a punta solo con este combustible. Repsol lidera su comercialización y distribución en el mercado español, con más de 370 puntos de suministro.

Fuente: elcomercio.es

La DGT no me ha enviado la pegatina de emisiones. ¿Dónde la consigo?

Esta pegatina de emisiones, cuya colocación en el parabrisas del vehículo es voluntaria, ha sido enviada desde mediados de 2016 a unos 4,3 millones de conductores, ha explicado a Efe un portavoz de la DGT.

Actualmente, el parque automovilístico español lo componen34.892.479 vehículos, según datos de la Dirección General de Tráfico a 1 de diciembre de este año.

Esto supone que más de 14 millones de conductores han dejado de recibir gratuitamente la pegatina de emisiones desde hace un tiempo a través de Correos, a donde deberán acudir ahora con el permiso de circulación del vehículo y pagar la cantidad de cinco euros si la quieren exhibir en sus parabrisas. desean.

A esta cifra hay que sumar otros 16,3 millones de vehículos que, por sus altas emisiones, han quedado fuera de la catalogación de Tráfico.

Haber recibido o no la pegatina de emisiones “no es discriminatorio”

Según la fuente consultada, no haber recibido la etiqueta “no es discriminatorio”, ya que no está recogido en ninguna ley el deber de obtenerla y son los ayuntamientos los que tienen esa competencia para casos concretos, como puede ser la limitación de la circulación a los vehículos más contaminantes en episodios de alta polución.

“El envío de las primeras etiquetas se debió a una labor de conocimiento de las mismas y de las clasificaciones que conllevan, así como a que hubiera una única clasificación de los vehículos menos contaminantes”, ha añadido el portavoz de Tráfico.

Como ejemplo parecido ha mencionado el de la Comunidad de Madrid, que durante un tiempo ofreció el canje gratuito de la antigua tarjeta de transporte por una nueva, que ahora es de pago.

No obstante, debido a que el distintivo facilita la rápida identificación visual de los vehículos, la DGT considera “recomendable” su colocación.

Barcelona sí tiene en cuenta la pegatina para prohibir la circulación

El final de los envíos de la pegatina de emisiones ha coincidido con el anuncio del ayuntamiento de Barcelona de restringir, desde el pasado 1 de diciembre, el acceso a determinadas zonas del centro de la ciudad a los vehículos más contaminantes.

El control que ha previsto, hasta el momento, es visual, por lo que la Guardia Urbana se limitará a comprobar la pegatina de emisiones colocada en el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero o, en su defecto, en cualquier sitio visible del vehículo.

Para los que carezcan de ella y les corresponda se han habilitado hasta el 15 de diciembre 30 oficinas de correos en Cataluña para su obtención.

A partir del 15 de diciembre, se ampliará la oferta de centros catalanes de Correos hasta los 70 y se extenderá a las oficinas principales de cada provincia española.

Actualmente, en la provincia de Barcelona hay 1.677.408 vehículos (el 42,9 % del parque total automovilístico) que no están contemplados en la clasificación de las pegatinas de emisiones 0, ECO, B y C.

Por su parte, en la comunidad de Madrid, cuya capital cuenta también con protocolos de altas emisiones, hay 1.792.208 vehículos (el 37,7 % del total) en la misma situación referida.

Cuatro modalidades en función de las emisiones

El distintivo tiene cuatro modalidades, según los niveles de emisión que genere los vehículos.

La etiqueta ‘0 emisiones’ corresponde a eléctricos, híbridos enchufables de una autonomía mínima de 40 kilómetros con cero emisiones y de pila de combustible.

La ‘ECO’ está reservada a híbridos enchufables con autonomía inferior a 40 kilómetros, híbridos no enchufables, de Gas Natural (GNC), Gas licuado del petróleo (GLP) y de gasolina con niveles Euro 4,5 o 6.

La pegatina ‘C’ es para turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014, así como aquellos de más de 8 plazas y pesados, tanto de gasolina como de diésel, matriculados desde 2014.

El distintivo ‘B’ es para turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006, así como los de más de 8 plazas y pesados tanto de gasolina como de diésel matriculados a partir de 2005.

Las administraciones competentes pueden acceder en tiempo real al registro de vehículos de la DGT y conocer la clasificación ambiental y el tipo de etiqueta que corresponde a cada vehículo.

Fuente: efemotor.com

 

AutoGas, el combustible que cuida el medio ambiente mientras ahorras

El medio ambiente es una de las cuestiones que más interesan a los españoles. Existe una creciente preocupación por la manera en la que la contaminación afecta a su salud o a su rutina diaria y por eso es cada vez más normal apostar por unos hábitos más saludables y por una movilidad más sostenible.

Una de las soluciones pasa por la renovación del parque automovilístico. Sin embargo, a una escala más pequeña pero mucho más directa, hay una opción que permite una conducción respetuosa con el medio ambiente y, además, ahorrar: el uso del AutoGas como combustible alternativo.

Actualmente hay 50.000 conductores en España que ya disfrutan de sus ventajas, principalmente profesionales como taxistas. Pero su crecimiento es constante y pretende alcanzar a los usuarios del vehículo privado. El Plan VEA (estrategia del Impulso del vehículo con energías alternativas) propone que la cifra de usuarios se quintuplique hasta 2020. Serán aún cifras modestas comparadas con los 25 millones que hay ya en el resto del mundo, pero es un primer paso hacia la movilidad del futuro.

El gran obstáculo para el AutoGas a día de hoy es el desconocimiento de sus cualidades. Consiste en una mezcla de propano y butano que ofrece las mismas prestaciones que los carburantes convencionales sin perder ni un ápice del rendimiento del motor y ampliando notoriamente la autonomía.

El GLP tiene dos ventajas fundamentales: una es el precio; otra, no menos importante, son sus cualidades, más respetuosas con el medio ambiente que los combustibles tradicionales. El AutoGas es una alternativa más sostenible, ya que su uso es capaz de reducir las emisiones de óxido de nitrógeno en un 70% y las de partículas en aire hasta en un 90%.

Tales cifras no son un mensaje de márketing sino datos reales que concluyen en una significativa ventaja para el usuario. Y es que los coches propulsados por AutoGas, ya sean directamente de fábrica o vehículos de gasolina, euro 4, 5 o 6, adaptados, obtienen la etiqueta ‘ECO’ otorgada por la DGT. Con ella es posible circular sin limitaciones en escenarios de restricciones al tráfico, circular por los carriles de alta ocupación cuando así se indique e incluso obtener ayudas de la administración, bonificaciones en el aparcamiento regulado en las ciudades o rebajas en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica.

Por ahí empieza el ahorro, aunque donde más va a notar el bolsillo el uso del AutoGas es en el día a día. Un dato: se estima que el coste frente a combustibles tradicionales se reduce hasta un 40%. Y el  que el precio de estos vehículos sea similar al de los convencionales los convierte en una opción muy competitiva frente a los eléctricos o híbridos, que generalmente se venden a un precio más elevado. La autonomía también es otra ventaja, ya que los coches propulsados por AutoGas pueden alcanzar los 1.200 kilómetros porque estos vehículos son bifuel, esto es, tienen dos depósitos: uno para gasolina y otro para GLP.

Adaptarse al AutoGas, una inversión rentable

Porque otra posibilidad, si no se quiere o se puede comprar un coche nuevo, es la de transformar el vehículo actual movido por gasolina en un automóvil propulsado por AutoGas. Puede sonar caro y complejo pero en España existen hasta 800 talleres homologados para hacer la adaptación. Tiene un coste aproximado de 1.000 euros, si bien algunas autoridades locales y autonómicas conceden ayudas que cubren parte de la intervención.

Mecánicamente la operación es sencilla. De hecho, no se toca el motor sino que se añaden elementos nuevos, homologados y comprobados, que no interfieren con lo original. El proceso incluye la instalación de un segundo depósito específico para el AutoGas, canalizaciones hacia los inyectores, filtros, una centralita y un conmutador ubicado cerca del volante con el que el conductor puede elegir en cualquier momento si usar gasolina o AutoGas.

En una semana aproximadamente el centro especializado devuelve al coche al cliente, previo paso a un control en la ITV para certificar el cumplimiento de todos los requisitos de seguridad. Algo que, por otra parte, no debe preocupar al usuario: además de que el depósito es más resistente que uno de gasolina, el combustible no es tóxico ni corrosivo.

Y al salir del taller, a disfrutar con una movilidad más sostenible, barata y cómoda, ya que la conducción es más silenciosa, suave y con menos vibraciones. Y sin preocuparse de los tiempos de carga, como sucede en el caso de los coches eléctricos: repostar AutoGas lleva el mismo tiempo que hacerlo con gasolina. En España ya existen más de 550 estaciones de servicio -y la cifra va en aumento-, capaces de dar cobertura hoy día a un parque automovilístico hasta cinco veces superior. La red permite, por ejemplo, cruzar la península utilizando sólo AutoGas, para que el usuario simplemente se deje llevar mientras se respeta el aire que respiramos y, de paso, cuidamos nuestra economía.

Fuente: elespanol.com

 

Seis ventajas y un inconveniente de conducir un coche de GLP

La alternativa al coche de combustión y al coche eléctrico existe y es (con permiso de los híbridos enchufables) el coche de GLP.

Con los protocolos anticontaminación de ciudades como Madrid y Barcelonaamenazando la circulación de los vehículos de gasolina y gasóleo, cada vez son más los conductores que se plantean buscar una nueva vía de movilidad. Lo hacen pensando en comprar un coche nuevo, sí; pero ya no uno de combustión que tendrán que dejar en casa en episodios de alta contaminación sino un vehículo que puedan usar con independencia de la calidad del aire.

Llegados a este punto, la primera opción suele ser comprar un coche eléctrico. Pero surgen los inconvenientes que normalmente están encabezados por la autonomía y la escasez de puntos de recarga.

La segunda opción entonces son los híbridos enchufables que tienen las ventajas de los coches ECO, pero no las limitaciones de la autonomía y carga. Nosotros queremos calentar un poco este debate y sumamos los coches de GLP como una opción que por precio y beneficios pueden luchar frente a frente con modelos como el Mitsubishi Outlander PHEV, por poner un ejemplo.

Los coches de GLP son los que se mueven con Gas Licuado del Petróleo, también conocido como Autogás. Son una opción que cada adeptos cada día. De hecho, se calcula que en Europa hay unos 15 millones de vehículos de GLP en funcionamiento de los que más de 53.000 están en España. En lo que va de año se han matriculado 3.165 vehículos de GLP.

Ventajas de conducir un coche de GLP

  1. Ahorro del ¿40%?
    Desde la Asociación de GLP (AOGLP) aseguran que el uso de Gas Licuado del Petróleo permite ahorrar hasta un 40% en cada repostaje con respecto a los carburantes tradicionales, esto es diésel y gasolina.
    Otro dato: dicen que con 25 euros es posible recorrer 200 kms más con un vehículo de autogás que con uno de gasolina.
  2. Bajas emisiones que se transforman en concesiones
    Un coche de GLP emite hasta un 96% menos de dióxido de carbono que un vehículo diésel y hasta un 14% menos de CO2 que un coche de gasolina.
    Es por eso que la DGT les ha concedido la etiqueta ECO que permite circular en episodios de alta contaminación por el centro de la ciudad (incluso cuando en Madrid se prohíbe la circulación a las matrículas pares los días pares y a las impares los días que terminan en número impar).
    En algunas ciudades exime del pago de las tasas por aparcar en las zonas de estacionamiento regulado (SER).
    También son hasta un 50% menos ruidosos.
  3. Bonificación en algunos impuestos
    Como coches ecológicos que son, los que se mueven con Autogás quedan libres del pago del impuesto de matriculación. Hay lugares en los que además tienen descuentos de hasta el 75% en el impuesto de circulación.
  4. Carriles Bus-VAO y peajes
    Este punto sería en realidad un añadido al 2. Algunas ciudades permiten que los coches de bajas emisiones, entre los que se encuentran los de GLP, puedan usar los carriles de alta ocupación incluso cuando no viajan en ellos el mínimo de pasajeros exigidos.
    También hay ciudades que les permiten pasar por los peajes sin pagar.
  5. La oferta es muy amplia
    Aunque te parezca increíble, a día de hoy tienes casi más coches de GLP que híbridos enchufables a elegir. Aquí tienes la lista de todos los coches de GLP que se venden en España.
    La diferencia de precio entre la versión de GLP y la de gasolina de un mismo modelo no es demasiado elevada. Por poner un ejemplo: el Ford Fiesta 1.4 GLP 92 CV Trend 5p cuesta 10.475 euros, mientras que el más similar con motor de combustión (y 100 CV) se vende por poco más de 11.000 euros.
    Eso sin contar que muchos coches de combustión se pueden adaptar a GLP por un módico precio.
  6. Entran en las ayudas del Plan Movalt
    El nuevo plan gubernamental a la compra de coches nuevos contempla descuentos de entre 500 y 1.000 euros para los coches de Autogás a los que hay que sumar otros 1.000 euros que descuenta el concesionario.

Inconvenientes de los coches de GLP

Esto va a quedar muy desigualado, pero solo encontramos una posible desventaja de conducir un coche de GLP: los puntos de repostaje.

Actualmente en España hay 550 gasolineras que cuentan con surtidor de GLP. No son muchos, pero tampoco pocos. Además, es importante recordar que en caso de que te quedes sin autogás tu coche emitirá una señal acústica y empezará a funcionar como un coche de combustión.

Lo sentimos, pero no se nos ocurren más desventajas.

Fuente: autobild.es

 

Coches diésel: en estos países se siguen vendiendo más que los gasolina

Datos recientes apuntan que la gasolina ha destronado al diésel como el combustible preferido por los conductores europeos. Esta afirmación se basa en estudios que aseguran que la venta de coches diésel en Europa han caído hasta un 45% en los primeros seis meses y que el sector espera que la brecha sea cada vez mayor.

Pero con lo de la demonización del diésel, como con casi todo en esta vida, no está bien generalizar. Y no es que nosotros seamos defensores del gasóleo ni mucho menos, pero nos hemos preguntado: las ventas de diésel, ¿han caído en todos los países de Europa o los hay donde sigue siendo el Rey?

Una de las fuentes más fiables en ventas y matriculación de coches en Europa es Acea.

La asociación de fabricantes y distribuidores (el alter ego de Anfac a nivel europeo para que te hagas una idea) afirma que el año pasado el reparto estaba muy ajustado. 2016 cerró con un 49,5% de las ventas para modelos diésel, un 45,8% para los gasolina; mientras que los híbridos enchufables representaron el 2,1% de las matriculaciones; los coches eléctricos, el 1,5% y otras alternativas de combustibles como el GLP y el gas natural, el 1,2%.

Veámos ahora cuál fue la situación país por país:

  • Austria. Las ventas de diésel supusieron el 57,3% del total.

  • Bélgica. Los coches diésel se venden más que los de gasolina en una proporción de 52% frente a 44,11%.

  • Dinamarca. Aquí la situación se invierte y la gasolina se lleva el 59,9% de las ventas mientras que el gasóleo se conforma con el 36%.

  • Finlandia. El 61,4% de las matriculaciones en 2016 fueron gasolina; el 33,3%, diésel.

  • Francia. Volvemos al poderío diésel: 52,1% frente a 43,8%.

  • Alemania. En el país germano gustan más los coches gasolina, quizá porque es uno de los países con las normas medioambientales más estrictas. Los vehículos de gasolina acumulan el 52% de las ventas; los diésel, el 45,8%.

  • Grecia. Más de la mitad de las matriculaciones griegas son de gasóleo (55,1%). La gasolina se queda con un 42,6% del pastel.

  • Irlanda. Aquí el reinado del diésel es incuestionable. Setenta de cada 100 coches que se venden son diésel.

  • Italia. El 57% de las ventas en Italia son para el gasóleo. La gasolina se queda con un 32,9% del mercado. Destacar los coches de GLP que acumulan un 8% de las ventas.

  • Países Bajos. Aquí se invierte de nuevo la tendencia: el 70% de las matriculaciones son de gasolina y solo el 18,9%, diésel.

  • Portugal. Nuestro vecino es un país diésel, así lo atestiguan el 65,1% de los coches que se vendieron en 2016.

  • España. Nuestro mercado sigue siendo diésel, aunque cada vez menos. El año pasado el 56,9% de los coches que se vendieron utilizaban gasóleo como combustible y el 40% eran gasolina

  • Suecia. Esta ha sido una de las sorpresas porque mucho tiene que cambiar la cosa para que el diésel sea destronado. En 2016 algo más de la mitad de las ventas fueron de gasóleo, un 40,1% de gasolina y un 3,7% de eléctricos.

  • Reino Unido. Diferencia muy ajustada: gasolina, 49%; diésel, 47,7%.

  • Noruega. Sí, las carreteras noruegas son el paraíso de los coches eléctricos que se llevan un 29% de la cuota de mercado. Los diésel (30,8%) y gasolina (29%) gustan casi por igual.
  • Suiza. Gana la gasolina: 55,6% frente a 39,6%.

Fuente: autobild.es