Badalona acoge la primera gasinera de pequeño formato de España con finalidad formativa

  • La nueva instalación, ubicada en la sede del Gremi Gremi d’Instal·ladors del Barcelonès Nord y Baix Maresme (AEMIFESA) ha sido impulsada por esta entidad y por NEDGIA, distribuidora de gas natural del grupo Naturgy, junto a Gasmocion, distribuidor de este modelo de gasinera.
  • La movilidad con gas natural (ECO-G) es una tecnología limpia que reduce casi a cero las emisiones contaminantes.

 

La ciudad de Badalona es la primera de Cataluña y de España que cuenta con una gasinera (estación de carga de gas natural para vehículos) de pequeño formato destinada a la formació de profesionales instaladores para poder fomentar su instalación en clientes  comerciales e industriales.

El alcalde de Badalona, Àlex Pastor, visitó hoy este nuevo equipamiento ubicado en la sede del Gremi d’Instal·ladors del Barcelonès Nord y Baix Maresme (AEMIFESA) en el barrio de Montigalà.

Con esta iniciativa, NEDGIA y AEMIFESA buscan formar a profesionales de las empresas instaladoras para que puedan ofrecer esto equipos a posibles clientes interesados en su instalación, dadas las ventajas importantes que aporta el uso del gas natural en la movilidad.

AEMIFESA, entitat que agrupa a las principales empresas instaladoras de la zona, ha estado representada por su presidente, Eric Martí i Bonet, y por su director gerente, Antonio Ruiz Amorós.

Al acto ha asistido también el director de NEDGIA Catalunya, Juan Manuel Belda, quien destacó “la importante y creciente aportación del gas natural en la movilidad sostenible, ya que por sus características contribuye a mejorar la calidad del aire de los núcleos urbanos”. Además, Belda ha recordado el compromiso de NEDGIA con el impulso y la introducción de nuevos usos de esta energía, el gas natural, que tiene un papel relevante en el cumplimiento de los objetivos de descarbonización”. “La nula emisión de partículas sólidas en su combustión hace al gas natural un aliado imprescindible del transporte público y privado, especialmente en las grandes ciudades”, dijo.

Un equipamiento innovador

La instalación, que consta de un compresor de recarga de gas natural comprimido (GNC) para vehículos, es un módulo de recarga más pequeño que los habituales que podemos encontrar en las gasineras públicas y tiene la característica que se puede instalar en viviendas particulares o establecimientos y locales públicos siempre que se encuentre en el exterior. No obstante, también existen modelos similares más pequeños que incluso se pueden instalar en los garajes de viviendas unifamiliares.

Sobre el gas natural para la movilidad sostenible

El gas natural utilizado en la movilidad es una tecnología limpia que reduce casi hasta cero las emisiones contaminantes que afectan a la calidad del aire en las ciudades: hasta un 100% las emisiones de NOx y más del 95% las partículas sólidas. Además, reduce en un 50% la emisión sonora y las vibraciones, frente a los motores diesel.

Además de los beneficios ambientales, la movilidad sostenible con gas natural comporta importantes ahorros en combustible (50% en comparación con la gasolina y 25% frente al diesel). Por ejemplo, un vehículo ligero puede recorrer con 20 euros 275 kilómetros con gasolina, 375 km con diesel y 555 km con ECO-G.

Fuente: Aemifesa

 

Recorremos 800 kilómetros en coche por menos de 28 euros con la gama TGI de Seat

A lo largo de 2019 Seat está realizando una vuelta a España por etapas a bordo de su gama de vehículos TGI, que son aquellos que combinan el gas natural comprimido y la gasolina para desplazarse.

Hoy nos sumamos a este proyecto y cubrimos los 800 kilómetros que hay en nuestra etapa Madrid-Bilbao-Zaragoza gastando menos de 28€ en combustible.

El lado oscuro de las vacaciones

Además de retomar nuestra rutina de trabajo, la vuelta de las vacaciones suele ser momento para hacer balance, recordar los buenos momentos y también repasar nuestros gastos. Además del hotel, las comidas o el ocio, el transporte es uno de los puntos que más parte de nuestro presupuesto se lleva.

Si elegimos el coche como medio de desplazamiento a nuestro destino vacacional, contamos con la enorme ventaja de disponer de nuestro vehículo en destino para poder movernos con total libertad. Sin embargo, el coste del combustible a veces nos hace valorar otras formas de viaje.

Los propietarios de vehículos gasolina y el diésel llevan varios años viendo como los precios del carburante suben, especialmente en la época estival. La alternativa de los vehículos eléctricos también está presente, pero su elevado precio, la escasa autonomía y el tiempo de recarga son factores que complican la ecuación.

Es aquí donde aparece la gama TGI de Seat, el gas natural comprimido (GNC) se convierte en un combustible cada vez más presente en nuestro país y que tiene una ventaja económica arrolladora frente al diésel y la gasolina.

Nos vamos de viaje al estilo TGI

La escasez de puntos de recarga en España es uno de los principales puntos de duda en el proceso de compra de un vehículo impulsado por este combustible. La buena noticia es que la industria parece estar decidida a la implementación de esta tecnología, en el último año.

En total encontramos 70 estaciones operativas en todo el país, a las que hay que sumar otras 39 proyectadas, según GASNAM. Evidentemente son números muy alejados de las estaciones de servicio convencionales, pero pueden resultar suficientes para cubrir las principales rutas que atraviesan la península.

Sin embargo, no hay mejor manera de comprobarlo que lanzándose a la carretera. Para ello Seat está completando una vuelta a España, que tiene como objetivo demostrar que a día de hoy es viable recorrer nuestro país utilizando únicamente GNC.

Nos han encargado que cubramos la ruta Madrid-Bilbao-Zaragoza, 800 kilómetros de autopista que pondrán a prueba la autonomía de la gama TGI de Seat y la eficacia de la red de estaciones de GNC con la que contamos en España.

La gama TGI de Seat

Nuestro coche será el León ST TGI, que forma parte de la gama de modelos que la marca española ofrece con una versión híbrida que funcione con GNC y gasolina. Nos acompañarán el Arona TGI, el Ibiza TGI y por supuesto el León TGI con carrocería Hatchback.

El motor empleado en nuestro León ST TGI es un 1.5 de cuatro cilindros y 130 CV, que tiene una cifra homologada de consumo de 3,5 Kg/100 Km. Respetando estos consumos la autonomía con GNC es de 500 kilómetros, luego hay que sumar el depósito de 9 litros de gasolina que nos permite ampliar el rango unos 150 kilómetros.

El precio de partida del León ST TGI es de 25.950€, aunque la versión FR que hoy conducimos alcanza los 29.700€. Esto es una diferencia aproximada de 3.000 respecto a la versión equivalente con una motorización de gasolina.

800 kilómetros por 27,46 euros

Así de simple, por menos de 28 euros en combustible hemos recorrido 800 kilómetros, circulando a velocidades legales, con un estilo de conducción normal y dos adultos a bordo del Seat León ST TGI.

Esta cifra tan contundente significa que por cada 100 kilómetros recorridos en un Seat TGI impulsado por GNC hacemos un gasto inferior a 3,50€. Este resultado es literalmente inalcanzable para un vehículo diésel, en uno de gasolina la diferencia todavía es mayor.

A lo largo de nuestro recorrido hemos parado a repostar en cuatro ocasiones y no hemos tenido que desviarnos de nuestra ruta. Sin embargo, sí es necesaria cierta planificación para repostar antes de entrar en tramos que todavía no cuentan con puntos de recarga.

Sin embargo, nos queda claro que hacer los desplazamientos vacacionales únicamente con GNC es totalmente viable, ya que en nuestro viaje no hemos tenido que recurrir al depósito de gasolina en ningún momento, y eso nos ha permitido obtener unas cifras económicas tan buenas.

Fuente: diariodesevilla.es

 

Cuando la alternativa pasa a ser la solución

«La mayor parte de la contaminación del aire es obra del ser humano y se produce por la combustión ineficiente de combustibles fósiles o de biomasa como, por ejemplo, los gases de escape de los automóviles». De esta forma introduce la Organización Mundial de la Salud (OMS) su evaluación de la contaminación del aire en las grandes ciudades, cuya población se ve sometida cada vez más a las partículas perjudiciales que inciden de manera notable sobre la salud de las personas.

Polémicas recientes sobre si las principales capitales deberían acometer restricciones de entrada a los vehículos a sus núcleos ponen de manifiesto, cada vez de forma más recurrente, la necesidad de buscar alternativas y nuevas fórmulas de movilidad para hacer compatibles el uso del transporte, público y privado, con la habitabilidad de las urbes. Más, si se tiene en cuenta que, según distintos estudios, en 2050 más del 70% de la población del planeta se concentrará especialmente en núcleos urbanos.

El coche eléctrico se quiere postular como la elección más deseada. Su escaso nivel de contaminación -si descontamos el coste de la generación eléctrica-, convierte esta opción en candidata a liderar la movilidad del futuro. Pero aún se enfrenta a grandes barreras que impiden que su uso escale hasta el gran público. Primero, por el alto precio de los vehículos, lo que acota bastante su acceso. Pero, además, porque se encuentra la limitación de la autonomía de las baterías, y, sobre todo, de acceso a los puntos de recarga.

La forma híbrida se sigue manifestando como la vía más eficiente en términos medioambientales y de economía para el bolsillo. La cruzada contra el diésel de las administraciones ha obligado a las grandes corporaciones y fabricantes de vehículos a buscar otros caminos. Pero lo que surgió como una alternativa, y casi como elemento bisagra hasta el despegue de la tecnología eléctrica, se ha erigido en solución de presente y de futuro para la movilidad.

La propulsión a gas, ya sea comprimido (GNC) o licuado (GNL) es, por tanto, la fórmula para convertirse en la solución para esa movilidad que busca reducir las emisiones, pero sin limitar a las personas. Los datos confirman esta opción ya que el parque de vehículos movidos por gas se está duplicando año a año. En 2017, el mercado nacional contaba con apenas 8.000 unidades en circulación. Un año más tarde eran ya 16.000. Y al cierre de este 2019, se espera que sean 30.000 los utilitarios que transiten por nuestras calles propulsados por este combustible. En 2021, las estimaciones apuntan ya a 100.000.

Solo este pasado mes de julio, en España se vendieron 3.711 turismos de gas en todas sus modalidades, lo que supuso un 20,6% más que en el mismo período del año anterior, registrando una penetración del 2,68% sobre el conjunto del mercado.

En lo que va de año, el volumen acumulado asciende a 21.500 unidades, un 53%, según los datos publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

Solo un ejemplo. En 2016, la firma española SEAT vendió 368 unidades de gas. En 2017, fueron 1.068 y, en 2018 rompieron el stock en julio con 3.700, por lo que tuvieron que dejar su comercialización. Ya se han preparado para la gran demanda.

Miguel Mayrata, director de Diversificación de Negocio de Redexis, atribuye el éxito de esta tecnología a que el coste del vehículo movido por gas «es el mismo», pero «la gran ventaja está en el consumo y en el mantenimiento». «Actualmente, es la fórmula menos contaminante» asegura, ya que reduce en un 30% las emisiones de CO2 y un 85% las de óxidos de nitrógeno (NO2 y NOx), las más perjudiciales para la salud.

No es de extrañar que hayan movido ficha. El pasado mes de junio, Redexis y Cepsa anunciaron la creación de la mayor red de surtidores de repostaje de gas natural en España. El objetivo es instalar, en el plazo de cuatro años, 80 estaciones de recarga con esta energía, con una inversión de 60 millones de euros. Toda una apuesta por este sistema convencidos de su progresiva implantación a nivel nacional e internacional.

«Es la tecnología menos contaminante para las ciudades», asevera Mayrata, quien se encarga de recordar que «los vehículos tienen más autonomía, son igual de seguros y cuentan con la misma potencia que otros motores de combustión. Se benefician de descuentos o bonificaciones en el impuesto de circulación, permiten circular en escenarios de alta contaminación, gracias a que cuentan con la tarjeta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), lo que supone una gran ventaja de acceso a grandes ciudades ante posibles restricciones de tráfico».

Fuente: latribunadeciudadreal.com

 

Madrid-Valencia por 9,45 euros “a todo gas”

n unos momentos confusos en los que la demonización de los motores diesel, las dudas en los de gasolina, el alto coste de los vehículos híbridos y la escasa infraestructura para recargar los automóviles eléctricos, el GNC (gas natural comprimido) aparece en este panorama con mucha fuerza, y lo hace de la mano de Seat.

Sí, no es una invención de hoy, como tampoco lo son los motores eléctricos, ni los diésel ni mucho menos los de gasolina. Los automóviles híbridos con motores adaptados al uso de gasolina y gas – como poco- ya se utilizaban, en el sector del taxi- en la década de los setenta, aunque lo solucionaban con apañadas adaptadores caseros y un par de bombonas de butano almacenadas en el maletero. Hoy por hoy, Seat ha percibido un gran potencial en el sector de los TGI, o sea: motores que se alimentan de GNC (Gas Natural Comprimido) y que para ganar una mayor autonomía, mantienen un pequeño depósito de gasolina que nos evitará la ansiedad de no encontrar una estación de recarga de gas. Si, en estos momentos hay más o menos setenta puntos de venta de gas, aunque a finales de este año se estima en más de cien en toda la geografía española. Pero, como en otros casos, este es un tema que poco a poco se irá subsanando, quizá con mayor celeridad que estaciones de servicio para recargar propulsores eléctricos.

Con un precio medio de 90 céntimos de euro por kilogramo de GNC (lo que quiere decir que en unos servicios cuesta 0,82 y en otras 0,92) estos motores que Seat ya equipa en sus modelos León TGI (cinco puertas y ST), Arona TGI y Ibiza TGI, son tanto la solución como respuesta inmediata por el bajo nivel de contaminación, por su coste por kilómetro, por su movilidad ilimitada y, también, por el precio asequible del vehículo. Un dato: un modelo TGI de Seat, cuesta mil euros más que el mismo modelo en versión diésel o gasolina. Pero lo que convence es su coste por kilómetro. Los motores TGI son un 30% más económicos que los diesel; un 50% que los gasolina; un 25% más que un vehículo híbrido no enchufable y un 10% más barato que uno alimentado por GLP. Los cambios en los vehículos son nulos, tanto en su estética como en su conducción. La gran modificación se encuentra en que su depósito de combustible se reduce al máximo (solo caben nueve litros de gasolina) para añadirle un depósito de refrigerante y dar mayor cabida al depósito de gas que, en realidad, es que le da mayor autonomía En cifras, tras un recorrido que se inició en Madrid y terminó en Barcelona, pasando por Valencia; con una conducción normal, tanto en ciudad como en autopista, el coste por kilómetro arrojó entre 3,15 y 3,28 euros cada 100 kilómetros, un resultados imbatible para motores térmicos convencionales.

Fuente: larazon.es

 

Seat León de gas, cómo recorrer 1.192 kilómetros por 41,52 euros

La marca española Seat, que abandera el desarrollo de GNC dentro del Grupo VW, ha lanzado una gran ofensiva para demostrar que tener un coche de gas natural comprimido es perfectamente compatible con un uso normal, pero que además es muchísimo más barato que con un combustible convencional.

Para ello ha emprendido su particular vuelta a España con este tipo de tecnología y, después de ir de Madrid a Barcelona y de la Ciudad Condal a Valencia, en una primera etapa, ha embarcado a otro grupo de periodistas, en el que se encontraba La Tribuna de Automoción, a bordo de un León 5 puertas 1.5 de 130 CV de GNC, para cubrir la distancia que separa Madrid de Sevilla, ida y vuelta, pasando por Mérida.

En total, el pelotón conformado por cuatro vehículos (dos León, uno de ellos la versión familiar; un Arona y un Ibiza) ha recorrido 1.192 kilómetros, y en el caso del modelo empleado por este periódico, ha sido necesario hacer un desembolso de 41,52 euros, o lo que es lo mismo, un consumo de 3,48 euros cada 100 kilómetros.

Para hacer un gasto parecido, teniendo en cuenta que el gasóleo está a 1,201 y la gasolina a 1,308, según el Boletín Petrolero de la UE, habría que haber empleado solo 2,85 litros de diésel a los 100 kilómetros y 2,66 con bencina.

Estos datos están lejos de los que homologa Seat con estos dos combustibles, incluso con versiones menos potentes que alcanzan los 4,2 l/100 km (TDI 1.6, 115 CV) y los 4,8 (TSI 1.0 115 CV), según el protocolo actual WLTP.

La diferencia de precios entre gasineras se suaviza

En total, la unidad empleada por este periódico ha necesitado un total de 45,75 kilos de gas (cada depósito tiene espacio para 17,3 kilos) para cubrir un recorrido que ha incluido el paso también por Toledo, de lo que se desprende que el precio medio del combustible que se ha necesitado ha sido de 0,908 euros por kilo. Durante todo el recorrido se repostó cinco veces, siendo el precio más alto el que marcan las gasineras de Naturgy (0,926 euros) y el más barato el de Ham de Mérida, donde el kilo se cotizaba a 0,83 euros.

La diferencia de precios del GNC que se han observado en esta ocasión entre diferentes estaciones de servicio son mucho más suaves que las que se pusieron de manifiesto en junio de 2018 por esta publicación, cuando detectó variaciones de hasta el 36%. No obstante, sí que, en parte se ha reducido la diferencia, por un incremento del precio en las de menor coste.

La siguiente etapa que recorrerá Seat será en septiembre cuando cubra la distancia que separa Madrid de Bilbao para luego alcanzar Barcelona, mientras que más adelante desde el fabricante del Grupo VW pretenden realizar un recorrido por el norte, en lo que sería el cuarto periplo.

Por el momento, Seat ha vendido 2.110 coches de GNC en lo que va de año, frente a los 2.311 de 2018. Sin embargo, hay que recordar que hasta abril no hubo unidades de gas disponibles, por lo que realmente esta cifra se ha conseguido en tan solo tres meses.

Fuente: latribunadeautomocion.es

 

Las ventas de vehículos de GNC crecieron un 26% hasta junio de 2019

El parque de vehículos de gas natural sigue creciendo. El pasado mes de junio de 2019 las ventas de vehículos propulsados por GNC (Gas Natural Comprimido) o GNL (Gas Natural Licuado) han contabilizado ni más ni menos que 17.932 unidades, lo que supone un crecimiento del 26% en lo que llevamos de año. El aumento de las matriculaciones se registra especialmente en el sector del transporte de mercancías y pasajeros con una subida del 62% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

En lo que llevamos de 2019 se han contabilizado 3.716 vehículos a gas natural, de los cuales 2.406 son turismos, 755 furgonetas, 335 camiones y 220 autobuses. Cada vez son más los particulares que ven en el gas natural vehicular una solución asequible y válida de movilidad sostenible a la hora de comprar un coche nuevo. Y es que además se benefician del distintivo ECO de la DGT (Dirección General de Tráfico).

El crecimiento de las ventas está ligado al de la infraestructura, un factor clave para la popularización del gas natural vehicular y que, en definitiva, pueda rivalizar de manera directa con el GLP de automoción (Autogas), el principal combustible alternativo que hay disponible a día de hoy en el mercado español. Durante el primer semestre de este año se han abierto siete nuevas estaciones de repostaje de gas natural.

Las previsiones que barajan en GASNAM es que de cara al año 2021 en España haya más de 200 «gasineras». Es decir, puntos de repostaje de gas natural. Disponer de una red que cubra todo el territorio nacional es clave para conseguir la masificación de este combustible alternativo, especialmente entre los conductores particulares, puesto que en el mundo profesional ya está muy extendido.

Por otra parte, y a modo de curiosidad, cabe señalar también que grandes fabricantes de automóviles como el Grupo Volkswagen vienen apostando desde hace tiempo por el GNC como opción asequible de movilidad sostenible. Marcas como Fiat, SEAT, Skoda o la propia Volkswagen cuentan en sus gamas con más de un modelo preparado para funcionar con dicho combustible.

Fuente: motor.es

 

500 Km. por 15 euros: así ahorran los coches de GNC

Cada vez más conductores se interesan por estos vehículos, entregados a la ecomovilidad. En un país como España, tradicionalmente entregado al binomio gasolina-diésel, la llegada de nuevas tecnologías despierta una lógica curiosidad. “¿Cuánto ahorran los vehículos de GNC?”, “¿Son seguros?”, “¿Podré circular con uno de ellos en episodios de alta contaminación?” son algunos ejemplos de las dudas que surgen entre quienes barajan cambiar su coche.

Seat cuenta con una gama compuesta por cuatro modelos de GNC: Ibiza TGI, Arona TGI y León TGI. Son los TGI de Seat y llegan dispuestos a ofrecer todas las respuestas que se les pidan.

¿Qué es un coche a GNC y cómo funciona?

“Un vehículo GNC es un vehículo exactamente igual que un vehículo con un motor convencional. La única diferencia es que funciona con gas natural”. Así resume Ramón Calderón, director de Movilidad Sostenible y Relaciones Institucionales de Seat, cómo son los coches de moda.

Estos vehículos bifuel equipan un motor que utiliza dos combustibles: GNC y gasolina. El motor funciona siempre con gas natural, excepto cuando se termina en sus tres depósitos. Entonces, el propio vehículo cambia automáticamente a gasolina. Así, los TGI de Seat ofrecen las mismas sensaciones y prestaciones de la conducción de un motor convencional, junto a las ventajas medioambientales y económicas de conducir con gas natural.

¿Cuánto me puede ahorrar un coche a GNC?

Ramón Calderón destaca que “en materia de ahorro, el gas natural es imbatible en euros por kilómetro”. Según el experto, en términos generales, un vehículo que funciona con gas “gasta un 50% menos frente a la gasolina, un 30% menos respecto al diésel, un 10% menos respecto al GLP y, si hablamos de un híbrido no enchufable, la reducción de costes se sitúa en torno al 25%”.

¿Cuál es su autonomía? ¿Me quedaré sin combustible?

“En 2018 conduje un coche GNC. Hice 18.200 km y solo tuve que recorrer 200 km con gasolina. El resto, lo hice en modo gas”. Así resume Ramón Calderón su experiencia al volante de un TGI. “La autonomía de estos vehículos puede oscilar entre los 400 y los 500 km, dependiendo del modelo. Si a eso le sumamos 150 km más de depósito adicional de gasolina, nos da autonomías en torno a los 550 -650 km. Esto quiere decir que es prácticamente imposible quedarse sin combustible”, añade.

A la hora de repostar gas, ¿cómo se hace?

Recargar los depósitos de gas de los coches de GNC es sencillísimo. Su repostaje es exactamente igual al de un vehículo tradicional. “Llegas con tu tarjeta, la pones en la máquina, eliges el surtidor, coges el boquerel, lo colocas en la boca de carga, le das al botón start y el coche se carga en tres minutos. 15 euros, 500 km. Perfecto”, resume Ramón Calderón.

¿Hay una red de gasolineras suficiente para moverse por ciudad y hacer un viaje, por ejemplo, ¿de fin de semana?

“La red de estaciones en España es suficiente para desplazarse con vehículos de GNC, puesto que las rutas principales están cubiertas”, asegura Ramón Calderón. Además, las ciudades más pobladas, como Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza, tienen una red con una capilaridad más que suficiente. “En total, 21 de las 52 capitales de provincias cuentan ya con estaciones”.

“La movilidad a gas ya es un hecho. Esta red de estaciones, con hasta 65 puntos, está colocada de forma estratégica para podernos mover entre ciudades importantes”, indica el experto.

¿Qué ventajas tienen los coches a GNC en cuanto a la movilidad en zonas de acceso restringido como Madrid Central o episodios de alta contaminación frente a híbridos o eléctricos?

Un TGI de Seat reduce en torno al 25% sus emisiones de CO2 respecto a su homólogo de gasolina y el 75% de NOX respecto al diésel. Además, sus emisiones de partículas y de SO2 son prácticamente nulas. Por estas características, cuenta con la etiqueta ECO de la DGT.

Según apunta Ramón Calderón, “los vehículos TGI reducen drásticamente las emisiones locales. Esto quiere decir que tienen ventajas en los impuestos de circulación y de matriculación, ayudas en según qué planes a la compra, reducciones en el pago por el aparcamiento en zona azul y van a poder acceder en ciudades con restricciones de acceso en episodios de alta contaminación sin ningún tipo de limitación”. En el caso de Madrid Central, estos coches pueden acceder siempre y estacionar en su zona SER hasta un escenario 4 de un máximo de 5.

¿Son seguros los coches a GNC?

“Un vehículo impulsado por gas natural tiene las mismas condiciones de seguridad y de calidad que un vehículo convencional. Podemos decir que los vehículos con gas natural funcionan con el mismo gas que usamos para cocinar en casa, por lo que son absolutamente seguros”, explica el director de de Movilidad Sostenible y Relaciones Institucionales de Seat.

“Además, el gas natural es mucho más volátil que cualquier otro combustible. Esto quiere decir que, en un hipotético caso de fuga, se evaporaría, desaparecería. En cambio, en un vehículo de gasolina o diésel, una fuga provocaría un charco debajo del vehículo”, añade el experto, quien puntualiza que la inflamación del gas se desencadena “al doble de temperatura. Por eso es mucho más difícil que se produzca un accidente”.

En cualquier caso, los Seat TGI cumplen con todos los criterios de seguridad y calidad que se le exigen a cualquier otro vehículo. Es más, estos vehículos se fabrican y producen en las mismas líneas de montaje que los vehículos impulsados por gasolina o diésel. Así, son sometidos a los mismos sistemas de homologación, incluidas pruebas de choque o de estanqueidad. De hecho, los TGI de Seat salen con un depósito completo repostado para garantizar la estanqueidad. Es decir: los primeros 500 km son gratis para el comprador.

¿Las sensaciones al volante cambian?

La sensación y percepción al volante en un coche a GNC es exactamente la misma que la de un vehículo de gasolina. “Es más, en ocasiones tienes la percepción de que es mucho más silencioso respecto al diésel”, subraya Ramón Calderón. “Solo puedes notar en el display que el vehículo cambia a gasolina cuando agota el gas”.

Con toda la variedad que existe en el mercado, ¿por qué debería elegir un GNC?

En opinión del experto, los vehículos de GNC, TGI en el caso de Seat, son la única alternativa que permite combinar las ventajas medioambientales de conducción a un coste asequible de adquisición y, además, ahorrar dinero en su conducción. “Creo que no hay alternativa que permita compaginar estas tres características al mismo tiempo”, concluye.

Fuente: canarias7.es

 

Gasmocion, presente en la feria Altfuels Iberia 2019

Entre los días 11 y 13 de junio se ha celebrado Altfuels Iberia 2019 en el Recinto Ferial de IFEMA (Madrid), evento conformado por conferencias de primer nivel y exposición de vehículos de todo tipo, estaciones de aprovisionamiento, componentes, plantas,  motores terrestres y marinos, así como el universo de la industria de los combustibles alternativos con los últimos desarrollos tecnológicos, múltiples opciones de networking, negocios y nuevos avances.

Gasmocion ha contado con un fuerte protagonismo en el evento como expositor, en el que ha mostrado soluciones de carga de GNC modulables para cubrir todo tipo de necesidades de suministro, tanto presentes como futuras.

 

 

Como distribuidor en exclusiva en España y Portugal de Aerotecnica Coltri, empresa líder en el diseño y fabricación de compresores de suministro, Gasmocion mostró la solución de suministro diseñada para el ámbito doméstico, la estación de repostaje doméstica Klim.

De reducidas dimensiones y peso, la estación de repostaje doméstica Klim permite la carga de vehículos en el propio domicilio del cliente. Gracias a esta solución, el usuario puede repostar alrededor de 2 kg/h de GNC en su vehículo de forma cómoda y segura desde su propia casa o garaje.

Además, Gasmocion presentó su innovadora estación de servicio compacta, un punto de suministro de GNC situado en una cabina técnica con características de seguridad de primer grado diseñada para alojar el compresor de suministro y el rack de almacenamiento. De esta forma, todo el equipamiento necesario queda ubicado dentro de la cabina técnica cumpliendo la normativa vigente y con los más estrictos estándares de calidad y seguridad.

 

 

El gas natural comprimido (GNC) es junto con el Autogas GLP, el combustible alternativo más utilizado en el mundo. Gracias a su reducido coste, permite ahorros de hasta un 55% con respecto a los combustibles convencionales mientras reduce notablemente las emisiones nocivas, convirtiéndose en una solución de movilidad para aquellos usuarios o empresas que deseen circular sin restricciones gracias a la Etiqueta ECO.

Con un número de estaciones de servicio de GNC escaso en España, Gasmocion se ha erigido como la empresa líder en el diseño y distribución de soluciones de carga para este combustible alternativo, tanto para usuario particular, como para flotas o estaciones de servicio, disponiendo de una amplia gama de productos que cubren todo tipo de necesidades de suministro.

Además, Gasmocion dispone de una división especializada en la adaptación de vehículos a GNC ofreciendo, junto con las soluciones de suministro, la transformación de vehículos o flotas a este combustible alternativo con total garantía gracias a un equipo técnico altamente cualificado.

 

 

Si deseas solicitar información, puedes hacerlo a través de soporte@gasmocion.com o en el 961 667 879.

 

Los falsos mitos sobre los coches de gas natural comprimido

El futuro de la automoción pasa por los vehículos propulsados energías alternativas, es decir, por vehículos sostenibles. Dentro de estos tipos de coches se encuentran los eléctricos e híbridos, pero además de estos, no nos podemos olvidar de los coches de gas y los de hidrógeno.

Concretamente, los coches GNC, son vehículos propulsados por gas natural comprimido y cuentan con la etiqueta ECO de la DGT.

El responsable de Producto de GNC de SEAT, Andrew Shepherd, desmonta falsas creencias que existen acerca de estos coches y descubre cómo funcionan estos vehículos sostenibles:

¿La misma sensación al volante?

Sí. La idea de que la conducción de un coche GNC es distinta a la de los coches convencionales es errónea. De hecho, “la sensación circulando es la misma, ya que las prestaciones de los motores de gas son idénticas a las de los coches diésel o gasolina con la misma potencia”, explica el experto.

¿Un depósito de gas es igual de seguro?

Sí. “Absolutamente, los depósitos de gas están diseñados, fabricados y homologados según los más altos estándares de la industria”, señala Shepherd, y explica que estos depósitos “incluyen una válvula de seguridad que, en un caso extremo, evacuaría el gas a la atmósfera de manera controlada”. Además, los componentes están testados para resistir “condiciones extremas: el depósito alcanza una presión máxima de unos 200 bars, pero está diseñado para poder soportar más del doble”. Por otra parte, resalta que el mito que el gas se pueda congelar en condiciones de uso es “imposible” ya que “para licuar el gas natural, tendría que estar sometido a temperaturas inferiores a 160 grados bajo cero”.

¿Se puede circular en episodios de polución?

Sí. Estos coches están clasificados con la etiqueta ‘ECO’, por lo que pueden circular cuando se restringe el tráfico en algunas ciudades durante los episodios de contaminación. Además, esta distinción tiene ventajas para los propietarios de estos modelos, como una bonificación del 75% en el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, la exención del pago del impuesto de matriculación y descuentos en aparcamientos y peajes.
¿Puedo continuar circulando si se acaba el gas?

Sí. Cuando el depósito de gas se agota, el coche cambia automáticamente de combustible. “El conductor puede continuar sin necesidad de parar, mientras que un testigo en el cuadro de instrumentos le indicará que en ese momento el coche pasa a funcionar con gasolina”, explica Andrew Shepherd. Repostar el depósito de gas es posible en todos los países europeos que cuentan con gasineras ya que “el sistema se hace mediante una boquilla universal”.

¿Puedo circular solo con gas?

Sí. Los vehículos GNC funcionan por defecto con gas y se puede circular sin recurrir al otro depósito. Aún así, es necesario llevar un mínimo de gasolina para el momento del arranque si la temperatura exterior es muy fría o justo después de repostar gas natural. Es recomendable consumir esta gasolina en un período de unos 6 meses.

¿Su precio es similar a los vehículos tradicionales?

Sí. Estos coches tienen un precio de venta similar al de los diésel y gasolina, a lo que hay que añadir los beneficios a largo plazo. En este sentido, Andrew argumenta que “llenar el depósito cuesta tan solo, aproximadamente, 13 euros” por lo que los coches de GNC “permiten ahorrar un 30% respecto a los vehículos diésel y un 55% respecto a los de gasolina”.

¿El mantenimiento es parecido?

Sí. La mecánica de los vehículos de gas es igual a la de los coches tradicionales. “Es falso que bujías o filtros tengan que cambiarse con mayor frecuencia”, rebate el experto en SEAT ante los mitos que apuntan que los motores GNC se calientan y que son más caros de mantener. Lo único que los diferencia es que, “antes de cada revisión de ITV, se tiene que certificar la estanqueidad del sistema de gas y, cada 4 años, realizar una inspección visual de los depósitos en un taller especializado”. Son revisiones que muestran los más altos estándares de seguridad que rodean los coches de gas natural.

Fuente: 20minutos.es

 

Buscando alternativas al diésel: coches a gas natural y autogas GLP (gas licuado del petróleo)

A pesar de que el diésel no está, ni mucho menos, muerto, cada vez son más los compradores que buscan alternativas al diésel. Y es comprensible. Por suerte, el mercado dispone de una oferta cada vez mayor de soluciones técnicas que pueden competir con el gasóleo, y de cada vez más coches que las aplican. Y, en esa búsqueda de alternativas al diésel, el gas natural y el GLP se antojan una solución más que recomendable.

Alternativas al diésel: GLP y gas natural

La solución a gas más popular en el mercado español es el GLP, y también la mejor alternativa de gas al diésel. Recordemos que estos coches emplean un motor de gasolina, y pueden funcionar indistintamente con gasolina o GLP, contando por lo tanto con dos depósitos. Evidentemente, lo ideal, y lo más económico, es maximizar el tiempo que el conductor se desplaza utilizando gas, y no gasolina.

Pensemos que, aunque el consumo de GLP es superior – en litros – al de la gasolina, su coste es significativamente más bajo. Si en una gasolinera repostamos gasolina de 95 octanos a unos 1,4€/litro, el repostaje de GLP puede suponernos alrededor de 0,7 o 0,75€/litro, prácticamente la mitad. A pesar de que no todas las estaciones de servicio disponen de surtidores de GLP, el GLP sí que está presente en muchas gasolineras, y en todas las ciudades españolas, y en la mayoría de las localidades de cierto tamaño.

Con menos ventas que el GLP, otra alternativa interesante al diésel es el gas natural. De nuevo, hablamos de coches bifuel, capaces de funcionar indistintamente con gasolina o gas natural comprimido. Esta opción ha crecido bastante en los últimos años por el impulso de SEAT y el Grupo Volkswagen. Pero su mayor problema sigue siendo, sin duda, que existen pocos surtidores para repostar gas natural y están muy concentrados en las grandes ciudades. No obstante, tanto los fabricantes de coches, como las energéticas, aseguran que en los próximos años aumentará el número de surtidores y distribuidores de gas natural.

Las ventajas del gas frente al diésel

Los coches a gas son capaces de ofrecer un coste por kilómetro inferior, o como mínimo similar, al de un diésel. Por lo tanto, no solo es una opción excelente para el que tema que las restricciones al diésel puedan ir a más, sino también para aquellos que buscan un coste por kilómetro bajo, y las cualidades, por ejemplo de suavidad y confort, de los motores de gasolina.

Por otro lado, una de las grandes ventajas de los coches a gas frente al diésel reside en el hecho de que reciban la etiqueta ECO de la DGT. Por lo tanto, los coches a gas no estarían limitados por algunas restricciones temporales en episodios de alta contaminación o por algunas restricciones permanentes, como por ejemplo Madrid Central.

Fuente: diariomotor.com