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conversión a GLP y compra

Conversión a GLP vs compra: la comparativa definitiva

La irrupción de diferentes tecnologías de movilidad sostenible está en auge, y así seguirá durante los próximos años en aras de conseguir el objetivo de descarbonización marcado por la Unión Europea. De hecho, cada vez es más común ver cómo distintas marcas de coches comercializan modelos bi-fuel que combinan la gasolina con el GLP. 

El ejemplo más claro es Dacia, la marca que más apuesta por este sistema, aunque a ella se han sumado otras como Renault o Ssangyong. Sin embargo, no es necesario comprar un coche nuevo para obtener esta dualidad, sino que es posible hacerlo con la transformación a GLP. 

En ambos casos obtenemos un ahorro que puede llegar a ser de hasta el 40% en combustible. No obstante, no tiene las mismas implicaciones la conversión de un coche a GLP que la compra de uno nuevo. En este artículo, vamos a reflejar cuáles son las diferencias más relevantes entre la conversión a GLP y la compra de un coche GLP. 

Diferencias principales entre la conversión a GLP y la compra

A continuación, analizamos los aspectos en los que hay una mayor diferencia entre los coches GLP nuevos y aquellos resultado de una transformación homologada realizada en un taller especializado. 

 

ETIQUETA ECO

Los coches nuevos GLP cuentan con la etiqueta ECO, pero hay que tener en cuenta que no hace mucho tiempo que estos coches están en el mercado, a excepción de algún modelo de Dacia. En cambio, la variedad de coches que se pueden transformar a GLP y obtener la misma etiqueta es mucho más amplia.

 

SEGUNDA VIDA ÚTIL

La posibilidad de reacondicionar un vehículo y convertirlo en uno más sostenible solo es posible si se realiza una transformación a GLP. En cambio, optar por la compra obliga a deshacerte de tu vehículo anterior, que, con toda probabilidad, terminará en el desguace.

 

INVERSIÓN

La inversión económica que debes hacer en cada caso es muy distinta. Mientras la transformación a GLP tiene un coste aproximado de 1.500 euros, la compra de un vehículo nuevo supone, como mínimo, unos 13.000 euros. 

 

OFERTA DISPONIBLE

El hecho de que se puedan transformar los coches gasolina posteriores a 2006 y diésel posteriores a 2016 con etiqueta ECO hace que la oferta de coches que pueden funcionar con GLP sea mucho más amplia que aquellos que se comercializan nuevos. 

En Gasmoción te ayudamos a convertir tu coche a GLP y pasarte al bando de la movilidad sostenible de forma rápida e inmediata. Además, te asesoramos para que puedas solicitar la etiqueta ECO tras la transformación. ¡Ponte en contacto con nosotros y empieza a ahorrar ya mismo!

 

kit antipinchazos

Kit antipinchazos: ¿qué contiene?

Ir circulando por la carretera y “pinchar” es uno de los grandes miedos de muchos conductores. La sensación de agobio y desconocimiento hace que, ante el pinchazo de una rueda, haya no pocos usuarios que no sepan qué hacer en ese momento y caigan presa del pánico. Es en estas situaciones donde entra en juego un componente que cada vez se oye más: el kit antipinchazos. 

Normalmente, los vehículos llevan una rueda de repuesto que se utiliza para sustituir a la rueda pinchada. Sin embargo, los coches convertidos a GLP no suelen tenerla, puesto que es en el hueco de la rueda de repuesto donde se coloca el depósito. En su defecto, pueden disponer de un kit antipinchazos que sustituye a la rueda de repuesto y que permite solventar momentáneamente el problema del pinchazo. 

Es importante tener en cuenta, antes de nada, que el kit antipinchazos es de utilidad si tenemos un pinchazo en el neumático, pero no servirá si se produce una rotura más grande o revienta la rueda. En cambio, tiene la ventaja de que no es necesario hacer fuerza para solucionar el pinchazo de la rueda, y su uso es mucho más sencillo que cambiar un neumático porque no requiere herramientas. En este post te contamos exactamente qué contiene y cómo conseguir tu kit. 

 

¿Qué contiene el kit antipinchazos?

La primera pregunta que nos hacen los clientes que convierten su coche a GLP es qué contiene en el kit antipinchazos. A este respecto, hay que tener en cuenta que no todos los kits antipinchazos son iguales. A continuación, especificamos todo lo que contiene el kit que proporciona Latika Talleres, uno de nuestros talleres de referencia:

  • Bomba
  • Bote de sellante de 450 ml con recarga disponible
  • Accesorios para hinchables
  • Bolsa de almacenamiento con cremallera
  • Instrucciones

 

¿Cómo se utiliza el kit antipinchazos?

Reparar momentáneamente un pinchazo es relativamente sencillo con este kit, y no debería llevar más de 10-15 minutos. Tiene dos conexiones, una de ellas se conecta al enchufe del coche, en el hueco donde tradicionalmente estaba el mechero, y la otra se conecta en la boquilla por donde se mide la presión de las ruedas. 

Antes de eso, es necesario aplicar el sellante en el pinchazo. Este sellante en concreto permite circular durante, aproximadamente, 160 kilómetros en carretera, aunque no es recomendable apurar al máximo. Para aplicarlo correctamente, hay que introducir la boquilla que viene en el tubo sellante dentro de la válvula de la rueda, y aplicarlo directamente en el interior del neumático. 

Una vez se ha aplicado el sellante, se conecta el hinchador a la rueda y se enciende el botón de la bomba. A través de la pantalla que tiene, es posible controlar la presión del neumático. Cuando haya llegado a la presión adecuada, se retira el inflador. 

 

Aspectos importantes a tener en cuenta

Hay determinadas cuestiones que conviene tener en cuenta si vas a reparar un pinchazo en tu rueda. Lo primero que debes hacer es buscar un sitio relativamente seguro donde hacerlo. Es decir, si el coche pincha en carretera, procura colocarte en el arcén para no entorpecer la circulación. Y, si te pasa en ciudad o zona urbana, trata de buscar un sitio en el que no molestes al resto de vehículos. 

Además, que antes de reparar el neumático, te asegures de tomar las medidas de seguridad pertinentes, como ponerte el chaleco reflectante y colocar o bien el triángulo de señalización o bien las luces de seguridad. 

Por otro lado, la espuma sellante tiene una caducidad limitada que suele ser de 4 años, aunque depende del fabricante. En cualquier caso, si hace tiempo que tienes este líquido y no lo has utilizado, asegúrate de que esté en buen estado. La fecha de caducidad realmente marca el período en el que el sellante mantiene su eficacia, por lo que conviene echar un vistazo de vez en cuando. 

Finalmente, déjanos decirte que el kit antipinchazos no deja de ser una solución instantánea, pero no es definitiva. Es decir, una vez hayas reparado el pinchazo podrás continuar circulando durante algunos kilómetros, pero debes acudir a tu taller de confianza para cambiar la rueda. 

En este sentido, es parecido al uso de la rueda de repuesto, que no conviene mantenerla durante mucho tiempo, sino que es una solución para no quedarte tirado en la carretera en un momento dado. De lo contrario, si dilatas mucho en el tiempo el cambio de rueda, es probable que vuelva a darte problemas si sobrepasa el límite de kilómetros recomendado. 

 

¿Cómo conseguir el kit antipinchazos?

Si has convertido tu vehículo a GLP y en el hueco de la rueda de repuesto está, ahora, el depósito, puedes pedir el kit antipinchazos en el taller. No obstante, también se puede adquirir fácilmente en cualquier marketplace o gasolinera. 

En cualquier caso, la probabilidad de tener que utilizar la rueda de repuesto o el kit antipinchazos es muy baja, por lo que, si estás pensando en transformar tu vehículo a GLP, no debes preocuparte por “perder” este accesorio. Es fácilmente sustituible por un kit antipinchazos, y las ventajas tanto económicas como medioambientales que proporciona compensan, con creces, la ausencia de la rueda de repuesto. 

 

Ensayo GLP_6

Gasmoción y los bomberos del Ayuntamiento de Valencia realizan pruebas de seguridad en caso de incendio en vehículos GLP

seguridad

Seguridad de uso en los coches con GLP Autogas

“¿Los coches con GLP son seguros?” es una de las preguntas que más repiten los conductores que están pensando si convertir su coche a Autogas antes de hacerlo. La seguridad es, sin duda, una de sus principales preocupaciones. La respuesta que damos desde Gasmoción es siempre la misma: sí, son muy seguros. Y en este artículo te contamos por qué. 

Pero, antes, profundicemos en por qué es una duda tan habitual. Al oír hablar de vehículos propulsados por Gas Licuado de Petróleo, es inevitable pensar en cómo es posible que un coche que funciona con gas no tenga más riesgo que uno de combustión por gasolina o diésel. El desconocimiento técnico es la causa principal por la que es frecuente confundir conceptos, así que vamos a tratar de despejar todas las dudas. 

Hace algunos años, el Real Automóvil Club de España (RACE) llevó a cabo un estudio para analizar cómo se comportaban los coches propulsados por GLP en caso de accidente. El objetivo era identificar posibles debilidades en materia de seguridad, y ver cómo se podían resolver. De ese informe, se derivaron dos pruebas fundamentales.

 

Prueba de choque

En primer lugar, se llevó a cabo una prueba de choque, mediante la cual se impactó un turismo a una velocidad de 60 km/h con un 70% de superposición, contra otro coche estacionado. El vehículo aparcado es el que tenía el depósito de GLP, y recibió un impacto en la parte trasera. 

Este dato es importante, ya que los depósitos de gas licuado de petróleo se colocan, habitualmente, en el hueco de la rueda de repuesto. Por tanto, están en la parte trasera. El resultado fue que el depósito no se vio afectado por las cargas de choque, y resistió bien el impacto. También lo hicieron el sistema de tubos de alimentación y los soportes.

 

Simulacro de incendio

Además de una colisión, el otro motivo que más preocupa a los usuarios de vehículos GLP es qué sucede en caso de incendio. Pues bien, en este caso, esta prueba sirvió para demostrar que la válvula de seguridad que se instala en la conversión a GLP se abre tan pronto se produzca el incendio alrededor del coche, dirigiendo el gas de manera controlada hacia la parte inferior, y minimizando así todo lo posible el riesgo de inhalación de gas para los pasajeros. 

 

La homologación, principal garantía de confianza

Una de las máximas que siempre repetimos es que la conversión a GLP debe realizarse en talleres especializados en este tipo de prácticas. ¿El motivo principal? Que cuentan con la formación y los sistemas homologados para hacerlo. Es decir, cualquier kit que se instale en un taller homologado, tiene plenas garantías de seguridad.

Para que se pueda instalar, debe cumplir con todos los requisitos nacionales e internacionales de homologación. Y, en el caso de los coches GLP, no son pocos:

A nivel europeo, destacamos:

  • Reglamento ECE 67: es la normativa que regula la homologación de componentes de vehículos GLP. Es decir, establece el conjunto de requisitos que deben reunir las piezas con las que se realice la instalación del kit GLP. 
  • Reglamento CEPE 115: este texto regula los sistemas de adaptación específicos para GLP destinados a utilizarse en vehículos de motor que vayan a utilizar GLP como método de propulsión. 

Como ves, hay un reglamento de homologación solo para los componentes, y otro para las propias conversiones de vehículos GLP. Cabe destacar que, en el caso de los vehículos GNC, el reglamento varía. 

Para homologar este tipo de sistemas, se exigen, de manera específica:

  • Requisitos de instalación
  • Requisitos sobre las emisiones de CO2
  • Requisitos sobre la potencia
  • Requisitos sobre el sistema de diagnóstico OBD

En la legislación española, contamos con diferentes textos legales relativos a la instalación y uso de sistemas GLP, pero en lo que respecta a la homologación, concretamente, el más importante es el Real Decreto 750/2010

 

Entonces, ¿los coches convertidos a GLP se pueden averiar?

Exactamente igual que los vehículos propulsados por gasolina. El hecho de incorporar un kit GLP no implica que se vayan a averiar más. El principal inconveniente de los vehículos transformados a gas es que pierden el espacio para la rueda de repuesto en caso de ubicar el depósito en dicho hueco. A cambio, pueden solicitar al taller donde se realice la transformación un kit antipinchazos.

 

GLP, un combustible seguro y ecológico

Como ves, convertir tu coche a GLP no solo te permite tener un vehículo completamente seguro, sino mucho más respetuoso con el medio ambiente. De hecho, la conversión a GLP hace que tu vehículo, siempre que esté matriculado a partir de 2006, obtenga la etiqueta ECO, un distintivo ambiental que irá cobrando fuerza a medida que se vayan endureciendo las restricciones de las Zonas de Bajas Emisiones.

Además, es más económico, ya que te permite ahorrar hasta un 40% frente a la gasolina.  En Gasmoción contamos con una red de talleres y profesionales homologados para transformar vehículos de gasolina a GLP de forma segura, económica y eficaz. No esperes más y pásate ya a la movilidad sostenible. 

homologación

Homologación GLP: qué requisitos debe cumplir tu vehículo

La conversión de tu vehículo a GLP es una alternativa de movilidad más sostenible, económica y eficiente que si utilizas combustibles tradicionales como la gasolina o el diésel. Y, aunque en la mayoría de vehículos puede realizarse sin problema, conviene saber cuáles son los requisitos que debe cumplir tu coche para que un taller especializado pueda certificar la homologación del kit de GLP en el turismo.

Es importante saber que existe una importante cantidad de normativa que regula el funcionamiento y la homologación de los vehículos GLP, puesto que es algo que no afecta únicamente a la transformación en sí misma. Existen diversos agentes que forman parte de este proceso, tanto desde el inicio del mismo como posteriormente.

En primer lugar, es fundamental realizar la conversión en un taller que esté específicamente homologado para practicar este tipo de transformaciones, como cualquiera de los talleres de la red de Gasmoción. Este paso es, quizá, el más importante, puesto que la manipulación de los depósitos y de los kits GLP solo debe realizarse por quienes han recibido la homologación necesaria. De lo contrario, podría ser peligroso.

Entre otros aspectos, los talleres homologados saben cuál es la presión mínima a la que debe estar el gas, en qué condiciones de temperatura es más óptimo hacer la conversión, o qué piezas son imprescindibles para ello.

Sin embargo, en este post nos vamos a centrar en resumir cuáles son los requisitos que debe reunir un vehículo para que pueda llevarse a cabo la conversión a GLP adecuadamente.

Homologación de vehículos GLP: normativa específica

Dentro de la amplia variedad de preceptos legales que podríamos tener en cuenta en la conversión de vehículos a GLP, vamos a centrarnos en el Real Decreto 750/2010, que regula los procedimientos de homologación de vehículos de motor y sus remolques, máquinas autopropulsadas o remolcadas, vehículos agrícolas, así como de sistemas, partes y piezas de dichos vehículos.

Los vehículos que se transformen a GLP deben cumplir con la homologación nacional correspondiente a las categorías M y N. De hecho, la legislación especifica que, en dicha homologación, debe distinguirse entre los vehículos GLP de serie y las adaptaciones a GLP o GNC.

A su vez, este texto nos remite al Reglamento nº 115 de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa, en el que se habla, específicamente, sobre adaptaciones a sistemas GLP. Según este texto, estos son los requisitos que debe cumplir un fabricante de equipos GLP homologados:

  • El sistema de adaptación debe contener todos los datos pertinentes relacionados con la homologación, como las fichas de solicitud correspondientes en las que se plasma toda la información del vehículo.
  • Descripción de los coches en los que se vaya a realizar la transformación, así como de todos los cambios que se apliquen en el vehículo original si la conversión es bi-fuel.
  • Verificación del cumplimiento de todas las especificaciones que se deben implementar.
  • Seguir un manual de instalación del sistema de adaptación concreto en los coches de origen.
  • Proporcionar al cliente final un manual de usuario.

Por este motivo, es importante confiar en un taller especializado como Gasmoción, que esté al día de toda la documentación necesaria para llevar a cabo estas transformaciones.

Los requisitos imprescindibles para convertir un coche a GLP

A continuación, te mostramos las condiciones necesarias para realizar la transformación del vehículo:

1. Normativa EURO 3 o posterior

Por si no lo sabías, las normas EURO constituyen el conjunto de reglamentos en base a los que se clasifican los vehículos en función de su nivel de emisiones contaminantes, año de matriculación, tipo de motor, consumo, etc. En este caso, solo se pueden transformar a GLP los vehículos que cumplan con la norma EURO 3 o posteriores y que se hayan matriculado del año 2001 en adelante.

¡Pero, cuidado! El cumplimiento de la norma EURO 3 garantiza la conversión de los coches gasolina a GLP, pero NO la obtención de la etiqueta ECO, ya que no cumple con el estándar mínimo en cuanto a emisiones que requiere este distintivo medioambiental.

Aún así, puede haber determinados casos de vehículos matriculados en la última mitad de la década de los 90 que sí cumplan con la norma EURO 3 y que, por tanto, se pueden convertir a GLP. No obstante, es conveniente siempre confirmarlo con el fabricante antes de realizarla.

Entonces, ¿cuándo puedo optar a la etiqueta ECO?

En el caso de que tu vehículo cumpla las normas EURO 4, 5 ó 6 y esté matriculado a partir de 2006. Esta es la condición imprescindible para que no solo se pueda efectuar la transformación a GLP, sino que, además, puedas solicitar la etiqueta ECO.

Al igual que en el caso anterior, es posible que haya vehículos anteriores a 2006 que ya cumplan con la norma EURO 4. No obstante, aunque pueda parecer muy reciente, cabe pensar que estamos hablando de vehículos que tienen 16 años.

2. Tipo de inyección

Los vehículos que tienen motor gasolina de inyección indirecta se pueden transformar sin ningún inconveniente. En cambio, para transformar un coche cuyo motor es de inyección directa, se debe contar con un kit específico para estos motores.

Por tanto, esto podría acotar aún más la búsqueda de taller para llevar a cabo la conversión, ya que no solo debe estar homologado para convertir a GLP, sino que también debe disponer de dichos kits.

¿Los coches diésel se pueden transformar?

Técnicamente, es posible, aunque suele ser poco recomendable. La conversión de un vehículo diésel suele requerir una modificación mecánica del coche, lo que conlleva un coste más elevado. Por lo tanto, apenas se percibe un ahorro económico relevante.

En definitiva, la transformación de un vehículo a GLP es relativamente sencilla y, a largo plazo, muy rentable. No obstante, debe realizarse en un taller homologado que siga los criterios de homologación necesarios y que cumpla con la normativa vigente para ello.

En Gasmoción podemos asesorarte sobre cuál es la mejor alternativa de conversión para tu coche en función de sus características individuales y de forma personalizada. ¡Llámanos sin compromiso y descubre cómo pasarte al bando de la movilidad sostenible!

viaja con autogas

Viaja con Autogas: cómo llegar de Madrid hasta Huelva sin repostar

La autonomía de los vehículos es uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sector de los vehículos eléctricos. En cambio, los coches propulsados por Autogas o GLP no solo no tienen menos autonomía, sino que ésta aumenta con respecto a los vehículos tradicionales. Esto se debe a que, al ser bifuel, a la autonomía que proporciona la gasolina hay que sumar la que otorga el depósito de gas. En algunos casos, incluso, puede llegar a duplicar la autonomía de uso y superar los 1.000 kilómetros, si bien no es lo habitual. 

La idea de que los coches con GLP tienen menos autonomía que los de gasolina no es cierta. Lo que cambia es el número de puntos de repostaje en los que se suministra GLP. Evidentemente, es sensiblemente menor que el de las gasolineras tradicionales, pero ello no significa que el vehículo tenga menos autonomía.

Lo único que debes hacer es prever cuáles son las estaciones de servicio en las que podrás repostar GLP, que en España son más de 750. Y, para demostrártelo, en Gasmoción publicaremos, progresivamente, itinerarios de viaje que puedes realizar sin necesidad de repostar GLP. Eso sí, es importante tener en cuenta que son orientativos según el número de kilómetros, y que podría variar en función de los desvíos que hagas. 

Para empezar esta serie de artículos, te proponemos un viaje entre Madrid y Huelva en el que visitarás lugares históricos con un gran encanto sin necesidad de repostar GLP. En total, son unos 620 kilómetros, una autonomía que, perfectamente, tiene un depósito de gasolina estándar. Aún así, incluiremos también un mapa con los puntos de repostaje que se encuentran en dicho trayecto, solo por precaución, en caso de que seas más aventurero y decidas ampliar los lugares que vas a visitar.

Viaja con Autogas: ¿dónde puedes repostar GLP en caso de necesidad?

Si eres una persona aventurera y decides ampliar los sitios que vas a visitar en este trayecto, puede preocuparte el hecho de quedarte sin GLP y no saber dónde repostar. Para ayudarte, te mostramos las principales estaciones ubicadas en este trayecto en las que puedes repostar Autogas.

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