MARZO

Tabla de ahorro con Autogas [Marzo 2024]

Empieza el mes de marzo, el último del invierno, y, como siempre hacemos a principios de mes, revisamos el diferencial de precios entre el GLP y la gasolina y el diésel. Si hasta el mes de febrero el precio de la gasolina se había mantenido por debajo de 1,60 euros el litro, marzo comienza con una ligera subida. Así, en el momento de realizar este artículo, el precio medio de la gasolina 95 es de 1,61 euros el litro, mientras que la gasolina 98 se eleva hasta 1,79 euros el litro.

En el caso del diésel, vemos que el precio del gasóleo A es de 1,55 euros el litro, y el del A+ es algo más elevado, de 1,66 euros el litro. Por su parte, el GLP se mantiene en un precio estable de 0,93 euros el litro, lo que supone alrededor de un 43% menos que el precio de la gasolina, y en torno a un 38% menos que el precio del diésel.

No obstante, además del ahorro económico que supone repostar GLP en vez de otros combustibles tradicionales, hay que tener en cuenta que muchos vehículos pueden conseguir la etiqueta ECO con la conversión a GLP. Concretamente, los gasolina que cumplan la norma EURO 4 y estén matriculados a partir de 2006, y los diésel EURO 6 matriculados a partir de 2016. Hablamos de coches gasolina que tienen 18 años, y diésel de 8 años, un porcentaje muy importante del parque automovilístico actual.

Y, para que puedas calcular qué ahorro supondría pasar de gasolina a GLP mediante una sencilla conversión, te mostramos nuestra tabla de ahorro del mes de marzo actualizada. En ella, podrás comprobar cuánto dinero te puedes llegar a ahorrar al año si repostas GLP en vez de gasolina, y en función del número de kilómetros anuales que recorras.

ahorro marzo

etiquetas ECO y C

Etiquetas ECO y C: ¿Cuál te interesa más?

En el contexto de la movilidad sostenible en el que nos movemos ahora, uno de los aspectos más relevantes para los conductores conscientes del medio ambiente es la elección entre vehículos con etiquetas ECO y C. Ambos son distintivos medioambientales otorgados por la Dirección General de Tráfico, y, probablemente, hasta ahora, no te habrás planteado cuál de los dos te interesa más según la zona en la que vivas.

Esta decisión cobra especial importancia en las ciudades de más de 50.000 habitantes, que, según la Ley de Cambio Climático, deben contar con una Zona de Bajas Emisiones. Es en estas zonas donde las restricciones al tráfico se volverán cada vez más exigentes, como respuesta a las políticas medioambientales orientadas a fomentar un aire más limpio y una mejor calidad de vida. 

En este artículo, exploraremos las ventajas de optar por un vehículo con etiqueta ECO frente a uno con etiqueta C, centrándonos en los beneficios a largo plazo tanto para el conductor como para el entorno. En ciudades como Madrid, las ventajas son más que evidentes a día de hoy. Además, te contaremos en qué casos es posible pasar de tener la etiqueta C a tener la etiqueta ECO.

 

¿Qué son las etiquetas ECO y C?

Antes de entrar a detallar las ventajas de la etiqueta ECO, es fundamental entender qué representan estas etiquetas. La Dirección General de Tráfico (DGT) de España clasifica los vehículos en función de su impacto medioambiental y del nivel de emisiones nocivas que genere cada vehículo en función de su motor.

La etiqueta C se asigna a los turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de septiembre de 2015, cumpliendo con las normativas Euro 4, 5 y 6. En el caso de los vehículos que sean de 8 plazas o más, sin contar el conductor, o los vehículos pesados, deberán estar matriculados a partir de 2014 para obtener esta etiqueta. 

Por otro lado, la etiqueta ECO se otorga a los vehículos híbridos enchufables con autonomía inferior a 40 km, vehículos híbridos no enchufables, vehículos propulsados por gas natural (GNC y GNL) o por gas licuado de petróleo (GLP). 

 

Ventajas de la Etiqueta ECO

Evidentemente, los vehículos que tengan etiqueta ECO son más sostenibles con el medio ambiente, porque su nivel de emisiones es menor. Por tanto, tienen ciertas ventajas sobre los vehículos con etiqueta C, como las que detallamos a continuación:

Acceso y movilidad en Zonas de Bajas Emisiones

En ciudades de más de 50.000 habitantes, los vehículos con etiqueta ECO disfrutan de mayores libertades de acceso y circulación en las Zonas de Bajas Emisiones. Frente a los vehículos con etiqueta C, los ECO pueden acceder a zonas de bajas emisiones y centros históricos restringidos, lo cual es una ventaja significativa en ciudades con políticas estrictas de movilidad sostenible.

Esta característica no solo facilita la movilidad urbana sino que también contribuye a reducir el tiempo y el consumo de combustible, derivados de buscar rutas alternativas. Además, cada vez habrá más regiones con, al menos, una ZBE en su interior activa, y la previsión es que las condiciones para entrar a estas zonas sean cada vez más restrictivas.

Beneficios fiscales 

Otro aspecto relevante es el económico. Los propietarios de vehículos ECO suelen beneficiarse de incentivos fiscales, como reducciones en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y en las tasas de estacionamiento en zonas reguladas. 

Por lo tanto, a largo plazo, tener un vehículo con etiqueta ECO supone más ahorro económico que tener un coche con etiqueta C. Sobre todo, en los casos en los que no hace falta comprar un coche nuevo para conseguir la etiqueta ECO, tal y como explicaremos más adelante.

Impacto ambiental 

Desde la perspectiva medioambiental, los vehículos ECO emiten menos gases y partículas nocivas en comparación con sus homólogos de etiqueta C. Esto no solo contribuye a la lucha contra el cambio climático, sino que también mejora la calidad del aire en zonas urbanas, beneficiando la salud pública. 

Responsabilidad social corporativa

Optar por un vehículo ECO refleja un compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social. En el caso de las empresas y los profesionales, apostar por una flota de coches ECO se traduce en una mejora de la imagen pública y en un alineamiento con los valores de los clientes y socios con los que se sentirán más identificados.

 

¿Puedo pasar de un coche con etiqueta C a la etiqueta ECO?

Esta es una de las grandes dudas que tienen muchos conductores, convencidos de la importancia de la etiqueta ECO, pero sin recursos económicos para afrontar la compra de un vehículo nuevo. Y la respuesta es que, en muchos casos, sí es posible pasar de la etiqueta C a la ECO. ¿Cómo? A través de la conversión a GLP.

Concretamente, los coches que pueden conseguir la etiqueta ECO son:

  • Los coches gasolina que cumplan la norma EURO 4. Es decir, que estén matriculados a partir de 2006.
  • Los vehículos diésel que cumplan la norma EURO 6. O, lo que es lo mismo, que estén matriculados a partir de 2016.

Como ves, se trata de vehículos que, por sus características y nivel de emisiones, tienen el distintivo ambiental C y, gracias a la conversión a GLP, pueden pasar a la etiqueta ECO. La instalación de un sistema GLP reduce el nivel de emisiones contaminantes del vehículo. Y, en los dos casos anteriores, lo hace lo suficiente como para que entren dentro de los estándares que tiene la DGT establecidos para otorgar la etiqueta ECO.

Además, la conversión a GLP tiene un coste muy inferior a la compra de un vehículo nuevo, y que se suele amortizar en un plazo de unos dos años, dependiendo de la cantidad de kilómetros que recorra el coche. En cualquier caso, es una inversión mucho menor que la que supondría la compra de un coche nuevo con etiqueta ECO.

La elección entre las etiquetas ECO y C debe considerarse cuidadosamente, especialmente en ciudades con más de 50.000 habitantes, donde las restricciones y políticas ambientales son más estrictas. 

En un mundo cada vez más concienciado sobre la importancia de la sostenibilidad, optar por un vehículo ECO es una decisión inteligente que beneficia tanto al individuo como al colectivo, fomentando un futuro más limpio y verde.

coche diésel

¿Consiguen los coches diésel la etiqueta ECO?

Esta es una de las preguntas que más se hacen los conductores últimamente a medida que las grandes ciudades van anunciando nuevas restricciones en las Zonas de Bajas Emisiones. La respuesta es que, en muchos casos, los coches diésel sí pueden conseguir la etiqueta ECO. No obstante, deben cumplir una serie de condiciones que analizamos en este artículo.

Antes de entrar en detalle, es importante entender el contexto actual. A día de hoy, pese a que las ventas de coches nuevos diésel siguen bajando, lo cierto es que ocupan gran parte del parque automovilístico actual. De hecho, la mitad de todos los coches que hay en España, aproximadamente, son diésel. 

Según datos de la Dirección General de Tráfico, de los 25 millones de vehículos que circulan por nuestro país, cerca de 13 millones son vehículos diésel. Un porcentaje muy alto que evidencia la preocupación de muchos de estos conductores por saber si podrán seguir circulando con su coche en las grandes ciudades o no. 

Y no solo eso, sino que la inmediatez de muchas de las medidas que entrarán en vigor próximamente para coches diésel hace que los conductores se pregunten si tienen más alternativas además de cambiar su coche. 

 

¿Cuándo consiguen los coches diésel la etiqueta ECO?

Como hemos comentado al principio, muchos de los 13 millones de vehículos diésel que recorren las carreteras españolas pueden conseguir la etiqueta ECO con la adaptación a GLP. Concretamente, todos aquellos que estén matriculados a partir del año 2016. Hablamos, por tanto, de coches diésel que tengan 8 años, lo que supone un porcentaje muy importante del total. 

La razón por la que los vehículos diésel posteriores a 2016 pueden conseguir la etiqueta ECO con la conversión a GLP es porque son los que cumplen con la norma EURO 6, normativa europea que regula las emisiones. 

La adaptación a GLP reduce las emisiones de partículas contaminantes y otros gases en un porcentaje que, en vehículos EURO 6, entra dentro de los estándares de la DGT para conseguir la etiqueta ECO. Es decir, los coches diésel que ya tengan etiqueta C son los que pueden obtener la ECO.

Por tanto, si el vehículo diésel no cumple esta norma, no podrá obtener la etiqueta ECO con la transformación a GLP. No obstante, siempre es conveniente consultar con un taller especializado para confirmar la viabilidad en cada caso particular según la ficha técnica de cada coche. 

 

¿Qué restricciones tienen los coches diésel que no tengan la etiqueta ECO?

Actualmente, en 2024, todavía no son muchas, pero se prevé que, a partir de 2025, se endurezcan en las grandes ciudades. En Madrid, por ejemplo, en 2024 los coches con etiqueta B solo pueden circular por la Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección (ZBEDEP) Distrito Centro si van a aparcar a un parking adherido al sistema de gestión de permisos de la ZBE, pero no pueden estacionarlo en la calle dentro de ese área.

Y, a partir de 2025, la previsión es que los coches con etiqueta B no puedan circular por el área metropolitana de Barcelona. Y, en el caso de Madrid, los vehículos con etiqueta B que no estén empadronados en las ZBE también podrían afrontar más limitaciones de movilidad de 2025 en adelante, aunque habrá que esperar para confirmarlo. 

En cualquier caso, los vehículos que no tengan la etiqueta ECO seguirán viendo cómo se suman más restricciones a lo largo de los próximos años. Restricciones que responden a unas directrices europeas comunes orientadas a reducir la contaminación producida por la movilidad en las grandes áreas urbanas. 

 

Conversión de diésel a GLP: menor inversión y menos preocupaciones

Por lo tanto, si tienes un coche diésel posterior a 2016 y no quieres preocuparte por cuándo entrarán en vigor más restricciones, la mejor alternativa es adaptarlo a GLP y conseguir la etiqueta ECO. Algo que, además, supone un gran ahorro económico a largo plazo. 

Primero, porque la conversión a GLP puede rondar los 1.500-2.000 euros aproximadamente, y es mucho más económica que la compra de un coche nuevo. Y, además, porque repostar GLP es más barato que repostar combustible tradicional, aunque el diferencial varía en función de la oscilación de los precios. 

En Gasmoción te asesoramos de forma personalizada, en base a las características específicas de tu coche. Esto nos permite aconsejarte cuál es la mejor alternativa y el kit GLP que mejor se ajusta a tu vehículo de forma individual. 

ayudas

Conversión a GLP: ¿Qué ayudas hay en otros países?

La transformación de vehículos a GLP es una alternativa a la que recurren cada vez más conductores. Sobre todo, en un momento como el actual, en el que las restricciones de movilidad para los vehículos más contaminantes se van endureciendo. Sin embargo, pese a que en España es una opción minoritaria, en otros países está mucho más extendida y para la que hay cada vez más ayudas. 

En Italia, por ejemplo, el GLP es un combustible muy consolidado entre los usuarios, y los fabricantes de vehículos han desarrollado coches de Autogas desde la década de los 50. Turquía es otro de los países europeos más avanzados en este aspecto, pues casi el 80% del GLP que se consume en el país se destina a la automoción.

En Malta, el Gobierno proporciona ayudas económicas por la transformación de coches gasolina y diésel a GLP. Y, más allá de Europa, países como Corea del Sur ofrecen incentivos económicos por la conversión de camiones antiguos de diésel a Autogas. 

A lo largo de este artículo, resumimos algunas de las políticas de incentivo del Autogas más importantes que se están llevando a cabo a nivel mundial, según recoge la Asociación Mundial del GLP en un reciente informe. 

 

Malta: ayudas económicas por la conversión a GLP

Comenzamos hablando sobre uno de los países más pequeños del continente europeo y que, sin embargo, está muy concienciado con el uso del GLP como combustible alternativo. Hasta el pasado 31 de diciembre, el gobierno maltés ofrecía ayudas económicas que oscilaban entre 400 y 1500 euros para todos los vehículos que se convirtiesen a GLP

De hecho, las ayudas se conceden tanto para los coches gasolina que se conviertan a GLP, como para los vehículos diésel que operen, simultáneamente, con diésel y GLP. Está previsto que las ayudas se prorroguen en 2024, lo que se anunciará a lo largo de las próximas semanas.

 

Italia: políticas de incentivo local

Como hemos avanzado, Italia es uno de los países donde más conductores utilizan vehículos de Autogas. Además de las reducciones impositivas que suele tener este combustible alternativo, cabe destacar una iniciativa de carácter local en Lombardía, una región de Italia. Esta región aprobó, el año pasado, un presupuesto de 12 millones de euros en ayudas para reemplazar los vehículos más contaminantes por otros combustibles alternativos más limpios, incluyendo el Autogas.

Una ayuda similar se aprobó en Genoa, otra región italiana, que subvenciona con hasta 5000 euros el reemplazo de un vehículo contaminante por otro de Autogas, con un presupuesto que, para 2024, asciende a 8,9 millones de euros. 

 

Reino Unido: ayudas para el transporte público

Nos fijamos, ahora, en las iniciativas que impulsan las distintas entidades locales en Reino Unido, muchas de ellas enfocadas a incentivar el uso del Autogas en el transporte público. En Londres, Transport for London ha extendido la vida útil de los taxis cinco años si están convertidos a GLP y cumple con los estándares de la norma EURO 6, para que puedan operar en la Ultra-Low Emission Zone. 

En este sentido, el gobierno londinense ha anunciado planes para invertir 24 millones de libras adicionales para que más taxis puedan beneficiarse de la conversión a combustibles alternativos de forma más sencilla. 

Por otro lado, cabe destacar que todos los vehículos de Autogas que cumplan la norma EURO 6 están exentos de cualquier restricción de tráfico establecida dentro de las CAZ (Clean Air Zone). A día de hoy, hay un total de 15 ciudades del Reino Unido que tienen CAZ activas: Aberdeen, Bath, Birmingham, Bradford, Bristol, Dundee, Edimburgo, Glasgow, Greater London, Newcastle and Gateshead, Oxford, Portsmouth, Sheffield, Southampton y York. 

Asimismo, en 2017 se aprobó el Air Quality Plan, mediante el que se dotaba a las autoridades locales de fondos para hacer retrofit en autobuses urbanos y convertirlos a combustibles alternativos, incluyendo el GLP.

 

Estados Unidos: programas estatales

Dentro de todas las acciones que se llevan a cabo en Estados Unidos para fomentar el uso del GLP en las distintas industrias, destacamos algunas de las más importantes en materia de automoción. En Louisiana, por ejemplo, se ofrece un crédito fiscal que cubre el 36% del coste de convertir un vehículo para que opere con un combustible alternativo. 

La Agencia de Protección Medioambiental de Ohio lanzó un programa de 5 millones de dólares para otorgar subvenciones a los propietarios de camiones y autobuses propulsados por diésel o gasolina que se convirtiesen a combustibles alternativos como el Autogas.

En Texas, se conceden ayudas de hasta 7500 dólares por vehículo para cubrir el coste incremental de la conversión a Autogas. De esta ayuda se pueden beneficiar vehículos particulares, autobuses escolares o cualquier vehículo de carácter público. Eso sí, tiene una limitación de hasta 30.000 dólares por flota. 

La conversión de vehículos diésel y gasolina a GLP es una solución inmediata, efectiva y práctica para reducir el porcentaje de emisiones contaminantes de forma urgente. Mientras se desarrollan otras tecnologías de movilidad sostenible, la transformación a GLP contribuye a frenar la emisión de partículas contaminantes, puesto que la gran mayoría de vehículos actuales son susceptibles de dicha conversión. 

EURO 7

Norma EURO 7: Todas las claves que debes saber

Tras varios meses de incertidumbre, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea han aprobado, finalmente, la norma EURO 7. Una de las principales dudas es cuáles serían los estándares de emisiones que se incluirían en esta norma. Ahora que ya se ha dado luz verde al texto, es momento de analizar detalladamente todas las claves y cómo afectará a la movilidad de aquí a los próximos años. 

Una de las novedades más importantes es que se aplaza su entrada en vigor, que estaba prevista para 2025 para los vehículos ligeros y 2027 para los vehículos pesados. Finalmente, entrará en vigor en los años 2027 y 2029 respectivamente. Otra de las grandes dudas era cuál iba a ser el estándar de emisiones que se adoptaría finalmente. 

A lo largo de este artículo, te contamos todo lo que debes saber sobre la norma EURO 7, a qué coches afectará, a partir de cuándo y cuáles son los niveles de emisiones que se permitirán. ¡Vamos a ello!

 

¿Cuándo entra en vigor la norma EURO 7?

El texto que se ha aprobado especifica que la norma EURO 7 se comenzará a aplicar 30 meses después de su adopción definitiva por el Consejo y la Eurocámara para los vehículos ligeros, y 48 meses después para los pesados. En la práctica, esto implica que no entrará en vigor hasta 2027 y 2029, respectivamente. 

Aun así, los pequeños constructores podrían aplazar el cumplimiento de los nuevos estándares hasta el 1 de julio de 2030 en el caso de camionetas y automóviles, y hasta el 1 de julio de 2031 para vehículos pesados. Además, los fabricantes de turismos que tengan una producción inferior a 10.000 unidades, tendrán hasta un año de carencia extra.

 

¿Cuáles son los niveles de emisiones acordados?

Las instituciones europeas también han especificado cuál es el acuerdo al que han llegado en materia de niveles de emisiones admitidos a partir de que entre en vigor la norma EURO 7. Antes de profundizar en ellos, cabe destacar una novedad que tiene que ver con el tiempo durante el que deben mantener los requisitos de emisiones. 

Hasta ahora, la norma EURO 6 establece que deben cumplir con los requisitos hasta los 100.000 kilómetros o 5 años. La EURO 7 eleva estos requisitos hasta los 200.000 kilómetros o 10 años de uso. 

A continuación, desgranamos cuáles son los requisitos de la EURO7, que se miden teniendo en cuenta varios aspectos:

 

Tubo de escape

La norma EURO 7 mantendrá los mismos niveles máximos de emisiones por el tubo de escape que la norma EURO 6 para vehículos ligeros y pesados, tanto diésel como gasolina. Es decir, no se producirán cambios en este sentido. 

 

Tamaño de partículas en frenos y neumáticos

En lo que respecta a las partículas emitidas, la norma EURO 7 contempla el tamaño de las partículas que se desprenden de los frenos y los neumáticos, algo que, hasta ahora, no se contemplaba de forma tan clara.

Los vehículos eléctricos puros solo podrán emitir 3 mg/km de partículas de frenos (PM10). La mayoría de vehículos de combustión interna, híbridos eléctricos y de pila de combustible tendrán el límite en 7 mg/km, mientras que las furgonetas ICE grandes lo tendrán en 11 mg/km. 

 

Durabilidad de las baterías

La norma EURO 7 también incluirá ciertos requisitos de rendimiento para la vida útil de las baterías en los automóviles eléctricos e híbridos. Estos tendrán que mantener una capacidad del 80% de la batería desde el comienzo de su vida útil hasta que pasen 5 años o recorran 100.000 kilómetros. Cuando pasen 8 años o 160.000 kilómetros, la capacidad deberá ser del 72%. 

En el caso de las furgonetas, los porcentajes requeridos serán del 75% en los primeros 5 años o 100.000 kilómetros, y del 67% en 8 años o 160.000 kilómetros. 

 

¿Qué es el pasaporte medioambiental?

Otra de las cuestiones que se contempla en la norma EURO 7 es la creación de un pasaporte medioambiental vehicular. En este documento, se reflejaría toda la información relacionada con las emisiones y el consumo de los vehículos, su autonomía y la durabilidad de la batería en el caso de los eléctricos. 

Esta información no solo sería en el momento de matricular el vehículo, sino durante su vida útil. De esta forma, todos los vehículos llevarán un registro digital de las emisiones que producen, lo que ayudará a saber si hay algún fallo que haya que subsanar. 

 

La conversión a GLP, una alternativa que se extenderá tanto para diésel como para gasolina

Ahora que ya queda un poco más claro cuáles van a ser los estándares a cumplir con la norma EURO 7, los conductores tienen un horizonte más amplio sobre el que mirar. No obstante, pese a que la aprobación de la misma ha suavizado los parámetros que, inicialmente, se pedían, el objetivo de la Unión Europea sigue siendo el mismo: reducir las emisiones hasta lograr un escenario de descarbonización y neutralidad climática.

En este sentido, la conversión a GLP se mantiene como una de las alternativas más económicas, inmediatas y asequibles tanto para los coches diésel como los gasolina. Y, como no hay cambios en materia de emisiones de partículas, todo apunta a que los vehículos diésel que cumplan la norma EURO 6 podrán obtener la etiqueta ECO con la adaptación a GLP también a partir de 2027. 

En Gasmoción te asesoramos de forma personalizada sobre si es viable, o no, transformar tu vehículo, y qué beneficios medioambientales tiene. ¡Llámanos y consúltanos!

movilidad sostenible

Movilidad sostenible: previsiones para la próxima década

La transición que está viviendo la movilidad no está siendo todo lo rápida que sería deseable, y se espera que, de cara a 2030, el acelerón sea mayor. Las empresas energéticas y de automoción continúan trabajando y desarrollando las que serán las tecnologías de movilidad del futuro. Pero, ¿cómo contemplan los expertos del sector este ámbito durante la próxima década? ¿Cuáles son los objetivos que se persiguen y en qué situación estamos para conseguirlos? En este artículo, analizamos las previsiones en el ámbito de la movilidad sostenible de cara a los próximos años.

A modo de contexto, no hay que olvidar la Estrategia de Descarbonización a largo plazo marcada por la Unión Europea. Esta hoja de ruta estima todas las acciones que se deberían llevar a cabo para, en 2050, lograr la neutralidad climática plena. Un escenario en el que el sector de la movilidad y el transporte es clave, y es uno de los que más retos afronta. 

En un plazo de tiempo más corto, hay otro año marcado en el calendario: 2035. La Unión Europea ha puesto esa fecha como plazo para cesar la venta de coches de combustión a partir de entonces. Aunque, en este caso, todavía está por ver cómo se definen los límites y si entran dentro de la excepción los coches con combustibles sintéticos o no. 

En cualquier caso, en menos de 12 años, los vehículos propulsados por diésel o gasolina ya no se venderán. Sin embargo, en España actualmente hay más de 13 millones de vehículos diésel o gasolina, y, pese a que el número de coches eléctricos aumenta progresivamente, estamos muy lejos de las cifras europeas. Por tanto, en el escenario actual, es interesante ver cuáles son las previsiones del sector en el desarrollo de nuevas alternativas de movilidad sostenible que podrían consolidarse en el futuro. 

 

Convivencia entre los coches eléctricos y los biocombustibles

Algunos países, incluido España, han hecho una firme apuesta por el vehículo eléctrico, si bien no está consiguiendo arraigarse todo lo que cabría esperar por el momento. Quizá la mejor alternativa no sea apostar todo al eléctrico, sino diversificar y desarrollar diferentes tecnologías que sean accesibles a todo el mundo. Esto es lo que propone AECOC dentro del barómetro con las valoraciones de las 121 empresas de la iniciativa Lean & Green.

La asociación explica que el futuro de la movilidad sostenible podría pasar por el coche eléctrico en distancias cortas, y por los biocombustibles en distancias largas. Asimismo, afirman que el hidrógeno también sería una alternativa con la que se avanzaría mucho hacia una última milla más sostenible, pero requerirá más tiempo.

Analizando por qué la electrificación no ha logrado los resultados de descarbonización que se esperaban hasta ahora, AECOC apunta a que, según 6 de cada 10 empresas, se debe a la falta de infraestructura de recarga, en primer lugar. 

 

Los biocombustibles, una de las grandes apuestas

Ya son varias las grandes compañías energéticas, como Repsol o Cepsa, que están incrementando sus inversiones para desarrollar y universalizar el uso de biocombustibles en el transporte. Se trata de utilizar combustibles obtenidos a partir de materia orgánica proveniente de diferentes fuentes: residuos agrícolas, forestales, alimenticios, etc.

Cepsa está inmersa en un proyecto para fabricar biocombustible a gran escala en la planta que tiene en Palos de la Frontera (Huelva). La empresa se ha marcado como objetivo liderar la producción de biocombustibles en España para 2030. 

Un objetivo que también comparte Repsol, otra de las grandes energéticas que está haciendo grandes avances en el desarrollo de biocombustibles. En este caso, su objetivo es incrementar la presencia de biocombustibles en los carburantes de sus estaciones de servicio del 10% actual al 28% en 2030. De hecho, la empresa afirma que ya son más de 30 las estaciones de servicio que ofrecen combustible 100% renovable.

 

El hidrógeno, la solución a largo plazo

Otra de las alternativas de movilidad sostenible que suena con fuerza es el hidrógeno como principal propulsor de los vehículos. Siguiendo con Repsol, la empresa ha comenzado a fabricar hidrógeno verde en España, y Petronor apunta a que el hidrógeno debe ser el punto de partida para el desarrollo de la movilidad sostenible. 

Aunque, si hay una marca que está apostando fuertemente por el hidrógeno, es Toyota. La compañía japonesa está desarrollando y probando tecnologías basadas en hidrógeno, si bien afirman que es una alternativa a la que todavía le queda recorrido hasta que se pueda universalizar. Principalmente, por el alto coste que conlleva la instalación de estaciones de servicio de hidrógeno. 

De hecho, Toyota ha explicado, recientemente, que la alternativa de hidrógeno puede ser más rápida de implementar en vehículos industriales. Desde Toyota afirman que el hidrógeno es la solución perfecta para los vehículos comerciales y de última milla.

 

El GLP, una opción transitoria muy interesante

La innovación y el trabajo que se está realizando para desarrollar diversas opciones de movilidad sostenible durante los próximos años es incesante. Sin embargo, la urgencia por reducir las emisiones contaminantes también lo es. En el caso de muchas ciudades, la perspectiva de esperar más de 10 años para que la movilidad sea plenamente sostenible es inviable, puesto que necesitan soluciones inmediatas. 

Una de las energías de transición más importantes en movilidad es el GLP, un tipo de combustible alternativo menos contaminante que la gasolina o el diésel, y que puede ayudar a minimizar las emisiones de forma inmediata. De hecho, la conversión de coches gasolina a GLP sigue ganando cada vez más peso entre los conductores, que, con una instalación sencilla, pueden disponer de un vehículo menos contaminante. 

Por lo tanto, mientras se terminan de desarrollar las tecnologías de movilidad sostenible del futuro, ¿por qué no contribuir inmediatamente con aquellas que ya se han consolidado como energías de transición efectivas?

biocombustibles

¿Por qué los biocombustibles son clave en el futuro de la automoción?

Tras el anuncio de la Unión Europea sobre la prohibición de vender coches gasolina y diésel a partir de 2035, se abrió un nuevo escenario en materia de movilidad sostenible. Un escenario que pone de manifiesto la necesidad de avanzar más rápidamente hacia nuevas tecnologías de movilidad sostenible, pero también la importancia de ampliar el abanico de opciones con el objetivo de lograr una movilidad accesible. En este sentido, los biocombustibles juegan un papel fundamental, al tiempo que están centrando numerosos debates en el sector del transporte y la energía.

Hace unos meses, se hacía público que la Unión Europea acordaría una exención para los combustibles sintéticos, también conocidos como e-fuels, y que son aquellos que se producen a partir de agua o aire mediante un proceso para obtener hidrógeno descomponiendo las moléculas de agua (hidrólisis).

Sin embargo, cerró la puerta a los biocombustibles, que son aquellos que se obtendrían a partir de materia orgánica. Es decir, a partir de residuos agrícolas, forestales, alimenticios, etc.En este caso, se aprovecharía el carbono y el hidrógeno que ya está presente naturalmente en ellos para producir los biocombustibles. 

 

La importancia de los biocombustibles en el objetivo de descarbonización

Una situación ante la que numerosas empresas y asociaciones han mostrado su desacuerdo con que se tengan en cuenta solo los e-fuels dentro de dicha excepción, pero no los biocombustibles. 

De hecho, la Asociación de Operadores Petrolíferos ha manifestado que “descartar la contribución de los biocombustibles retrasará la descarbonización de este segmento del transporte y generará riesgos innecesarios para industrias muy relevantes para la economía europea y para la seguridad de suministro en la Unión Europea”.  

La cuestión es: ¿por qué deberían incluirse los biocombustibles como combustible alternativo para lograr una movilidad más limpia?

 

El sector del transporte pesado, el gran olvidado

La no inclusión de los biocombustibles dentro de esta excepción pone en una situación complicada al sector del transporte pesado. De hecho, este sería uno de los mayores beneficiados de este tipo de combustible alternativo, que sería una importante solución al problema de cómo alcanzar la descarbonización. 

Los biocombustibles serían compatibles con los motores actuales, lo que evitaría tener que renovar todo el parque automovilístico actual por completo. Hasta ahora, una de las grandes preocupaciones de múltiples empresas del sector del transporte pesado y la logística era cómo hacer frente a la obligatoriedad de renovar toda su flota para cumplir con la normativa, algo que, con los biocombustibles, se mitigaría mucho. 

En este sentido, el impulso de los biocombustibles como parte de la exención que está contemplando la Unión Europea serviría para poner en el centro una necesidad acuciante de un sector con un gran peso en el PIB de muchos países, como es el del transporte. Es más, en la actualidad ya se utilizan los biocombustibles en ese sector, así que su aplicación masiva podría llevarse a cabo con mayor rapidez. 

Además, los biocombustibles no solamente solucionarían los problemas en el transporte por carretera, sino también en el marítimo y en el aéreo. La exclusión de los mismos dentro de la nueva normativa tendría implicaciones muy negativas para ámbitos muy importantes de la sociedad y, por ende, para los ciudadanos.

 

tabla de ahorro GLP Autogas

Tabla de ahorro con Autogas [Octubre 2023]

Como cada primera semana de mes, actualizamos nuestra tabla de ahorro de octubre para que compruebes cuánto te puedes ahorrar repostando GLP en vez de gasolina. Y lo hacemos en un momento en el que los precios de los combustibles continúan su escalada. Tanto entre los usuarios particulares como entre los transportistas profesionales. De hecho, cabe tener en cuenta que, en este caso, a partir de octubre se reducen las bonificaciones al combustible en el sector profesional en un 50%. Así, pasan de 10 a 5 céntimos por cada litro.

Un escenario que, tras varias semanas consecutivas de subida de precios, continúa una tendencia ascendente. También lo notan los conductores particulares, que ven cómo repostar gasolina o diésel es un 1,2% más caro que en la misma semana de 2022. Especialmente acusada ha sido la subida al finalizar el verano. En general, el precio de la gasolina y el diésel se ha incrementado en un 25-30% con respecto a los meses de julio y agosto.

En este contexto, buscar alternativas de movilidad sostenible que, además, ayuden a ahorrar en el repostaje, se ha convertido en la prioridad para muchos usuarios. Una de las opciones que más sigue subiendo es la transformación de coches a GLP. Se trata de una opción que no solo es más económica, sino también menos contaminante que los combustibles tradicionales. De hecho, el precio del GLP ronda los 94 céntimos por cada litro, un 40% menos que el precio actual de la gasolina. Además, si conviertes tu coche gasolina a GLP antes del 31 de diciembre en uno de nuestros talleres de Gasmoción, te llevas 200 euros en carburante Repsol Autogas.

Y, para que puedas comprobar cuánto puedes llegar a ahorrar con GLP, te mostramos la tabla de ahorro de octubre. Está actualizada teniendo en cuenta los precios del GLP (0,94 €/litro) y la gasolina (1,73 € /litro) en el momento de publicar este artículo.

tabla ahorro octubre

zonas-bajas-emisiones

Situación actual de las ZBE en España [Septiembre 2023]

A principios de 2023, la noticia sobre la obligatoriedad de implementar Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) sacudió a un gran número de municipios españoles. En total, 149 debían implementar una Zona de Bajas Emisiones a partir del 1 de enero, algo que se quedó en una mera teoría. Ahora, el siguiente horizonte es el 1 de enero de 2024, fecha en la que algunas ciudades, como Madrid, endurecerán sus restricciones de acceso a determinados vehículos. 

En este sentido, cabe recordar que el objetivo de las Zonas de Bajas Emisiones es limitar la circulación, el acceso y la movilidad a aquellos vehículos más contaminantes. Hasta el momento, las principales medidas se han adoptado contra los vehículos que no tuvieran distintivo ambiental o etiqueta. No obstante, a partir del próximo año, estas medidas serán más restrictivas en algunas urbes de nuestro país.

Por otro lado, las Zonas de Bajas Emisiones han generado grandes confusiones desde la entrada en vigor del texto legal dentro de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Porque, pese a que se trata de una normativa de aplicación nacional, la gestión de las ZBE recae directamente en cada ayuntamiento. Todo ello, con unas elecciones municipales y autonómicas el pasado mes de mayo que, en determinados casos, supuso un cambio en la situación de estos proyectos.

Sin embargo, ¿han implementado las ZBE todos aquellos municipios que tenían obligación de hacerlo? ¿En qué situación actual están y qué previsiones tienen de cara a futuro? A lo largo de este artículo te contamos cómo está el escenario en este momento, cuáles son las ciudades que ya tienen una Zona de Bajas Emisiones, y cómo se plantean el resto los próximos meses.

 

¿Cuántas ciudades han implementado ya las Zonas de Bajas Emisiones?

Hay que tener en cuenta que, hasta ahora, son los municipios de más de 50.000 habitantes los que tienen obligación de incorporar una Zona de Bajas Emisiones. Sin embargo, los municipios que superen los 20.000 habitantes también deben tener un plan adoptado, aunque este solo entrará en vigor cuando se produzcan episodios de alta contaminación. 

En la actualidad, solo son 15 los municipios españoles que ya han implementado una Zona de Bajas Emisiones. Según los datos que plasma el Ministerio de Transportes en el mapa que ha creado a tal fin, los municipios que ya tienen su ZBE son: A Coruña, Badalona, Barcelona (Rondas), Córdoba, Cornellà de Llobregat, Hospitalet de Llobregat, La Línea de la Concepción, Madrid, Pamplona, Pontevedra, Rivas-Vaciamadrid, San Cugat del Vallès, Sant Joan Despí, Sevilla y Zaragoza.

No obstante, hay que destacar una particularidad en el caso de Badalona. Tras las elecciones municipales y autonómicas, el alcalde de la ciudad anunció que daría tres años más para que entrase en vigor la zona de restricción a los vehículos más contaminantes. Por tanto, aunque ya está instalada, no estará en funcionamiento hasta 2027. 

Una situación similar es la que hay en Gijón. Este municipio asturiano era uno de los que más avanzada tenía la ZBE. Sin embargo, el pasado mes de mayo cambió la corporación de gobierno, y derogó la ordenanza municipal que daba luz verde a las ZBE y que determinaba las sanciones por incumplimiento de la misma. 

 

¿Cuáles están en proceso de hacerlo?

De las 134 ciudades restantes que todavía no han finalizado el proceso de implementación de una Zona de Bajas Emisiones, 116 están “en trámites” de hacerlo. Sin embargo, al ser una competencia exclusivamente local, los ayuntamientos no están dando más detalles al respecto. 

En algunos casos, alegan que se encuentran en fase de estudio y viabilidad, mientras que en otros, defienden que no han recibido todavía las ayudas para poner en marcha este proceso. 

Por su parte, hay 18 municipios que no han comunicado ningún avance en el proceso para implementar las Zonas de Bajas Emisiones, pese a que tenían que haberlas tenido listas, en teoría, el pasado 1 de enero. Según afirma la OCU en un informe, los siguientes municipios no han dado ningún tipo de información al respecto: Aranjuez, Arganda del Rey, Arona, Barakaldo, Calvià, Cerdanyola del Vallès, Coslada, Ferrol, Granadilla de Abona, Mijas, Motril, Orihuela, El Puerto de Santa María, San Cristóbal de La Laguna, Sanlúcar de Barrameda, Telde, Tres Cantos y Valdemoro

 

¿A qué sanciones se enfrentan las ciudades que no cumplan con la normativa de Zonas de Bajas Emisiones?

La normativa de implementar las Zonas de Bajas Emisiones parte de la Unión Europea, dentro del marco de reducción de emisiones generalizado por el que apuestan las instituciones continentales. Hace algunas semanas, el Ministerio de Transición Ecológica afirmaba que, por el momento, no contempla sancionar a los municipios que no han puesto en marcha las ZBE, porque entiende que están en proceso de hacerlo.

Sin embargo, esto no implica que, de aquí a los próximos meses, la Unión Europea decida tomar cartas en el asunto y anunciar sanciones a los países que no hayan cumplido con los objetivos previstos en materia de reducción de emisiones contaminantes. 

 

¿Qué novedades llegarán en 2024?

Por último, es importante señalar que, mientras muchas de las ciudades con obligación de implementar una ZBE no lo han hecho, hay otras que van a endurecer sus restricciones a partir del año que viene. Es el caso de Madrid, quien ha anunciado que, como parte de plan Madrid 360, desde el 1 de enero de 2024, los coches que tengan etiqueta B no podrán circular por la Zona de Bajas Emisiones del distrito Centro, en la que, actualmente, sí pueden circular pero no aparcar. Eso sí, esta restricción será para los vehículos que no estén empadronados en la ciudad. 

En este escenario actual hay que tener en cuenta que, pese a los retrasos y demoras, la dirección hacia la que nos movemos es clara. La movilidad sostenible es una realidad innegable, y tampoco hay duda de que, antes o después, los vehículos más contaminantes son los que más restricciones sufrirán. Por este motivo, muchas personas buscan alternativas que les permitan ejercer una movilidad más sostenible.

Una de estas alternativas es la conversión a GLP, puesto que, en muchos casos, conlleva la obtención de la etiqueta ECO. Además, si conviertes tu coche gasolina a GLP con nosotros antes del 31 de diciembre, te puedes beneficiar de hasta 200 euros de ayuda en carburante Repsol Autogas. ¡No esperes más y estrena el nuevo año siendo más sostenible!

precio de los combustibles

Precios de los combustibles: previsión y análisis de cara al invierno

Esta semana nos despertábamos con una información que ponía en alerta a numerosas industrias: los precios de los combustibles tradicionales no solo no van a bajar, sino que continuarán en escalada durante los próximos meses. Esto no tendría por qué ser novedoso si no fuera porque ha sido un aviso que ha dado el Ministro del Petróleo de Arabia Saudí, Abdulaziz Bin Salmán

El ministro confirmaba que los precios del petróleo seguirán subiendo a lo largo de los próximos meses, lo que se traduce en un incremento de precios, también, en la gasolina y el diésel. Ahora mismo, llenar un depósito de gasolina es, aproximadamente, entre 8 y 9 euros más caro que antes del verano, una cifra que se eleva hasta los 11 euros en el caso del diésel. 

Esta subida de precios no afectará únicamente a España, sino que será generalizada en todo el continente europeo. A esta situación se suma la gran volatilidad de los precios en el mercado energético europeo, lo que hará que sea difícil prever las subidas de precios, muy condicionadas con otros factores energéticos. 

Entre las razones que ha esgrimido el ministro saudí sobre por qué los precios se mantendrán en estos niveles, destaca la amplia demanda de petróleo que se está registrando por parte de países como China. 

Ante el incremento de precios de los carburantes, cada vez son más los usuarios que buscan alternativas de movilidad que les permitan reducir el gasto mensual en carburante. Pues bien, la conversión a GLP es una forma de movilidad que no solo es más económica, sino también más sostenible.

 

¿Por qué se reposta más barato con GLP?

Pese a que los precios cambian continuamente, el diferencial económico entre la gasolina o el diésel y el GLP hace que la factura en combustible sea muy inferior con este último combustible alternativo. Para que te hagas una idea, a día de hoy, el precio del GLP es un 45% más económico que el de la gasolina. Mientras la gasolina ronda los 1,76 euros el litro, el GLP se mantiene en 0,94 euros el litro

Por lo tanto, llenar un depósito de gasolina o diésel sale, aproximadamente, entre un 40 y un 45% más caro que hacerlo con GLP. Este porcentaje puede variar ligeramente según la evolución del mercado, pero todo apunta a que, de cara a los próximos meses, se mantendrá en porcentajes bastante similares. 

De hecho, los precios de la gasolina y el diésel actuales son los más altos desde el pasado mes de febrero. Y, además de comprobar la diferencia económica, cabe poner el foco en el incremento porcentual registrado cada semana. Por ejemplo, el precio del gasóleo se ha encarecido un 2% solo durante la última semana. Y, solo en el último mes y medio, la subida ha sido del 16%. 

 

¿Cuál es la previsión de cara al invierno?

Otra gran preocupación para muchos usuarios, teniendo en cuenta el incremento registrado durante las últimas semanas, es cómo evolucionarán los precios durante los próximos meses de invierno. En este sentido, es importante recordar que Arabia Saudí ha comunicado su intención de ir limitando, periódicamente, su extracción de crudo hasta 2024, lo que supondrá un incremento de los precios ante la creciente demanda. 

Esta decisión responde, entre otras cuestiones, a la escasez de petróleo en comparación con años anteriores. Y, en contraposición, llegan los meses del año en los que numerosos países tienen una fuerte dependencia de este combustible para utilizarlo como calefacción

Por lo tanto, la previsión con respecto a los precios de la gasolina y el diésel es que el incremento porcentual se mantendrá de forma similar al actual, y que alcanzará picos aún más altos a final de año. En este sentido, optar por la conversión a GLP antes del 31 de diciembre tiene otra ventaja: te puedes llevar hasta 200 euros en carburante Repsol Autogas si transformas tu coche gasolina a GLP con nosotros. 

¿Vas a esperar viendo cómo te cuesta llenar el depósito cada vez más, o vas a tomar cartas en el asunto y apostar por una alternativa de movilidad más sostenible y económica?